martes, enero 01, 2008

Podcasts, clases videograbadas, educación a distancia, e-learning

En las últimas semanas me ha tocado recibir y encontrar notas de prensa y de medios especializados que alaban singularmente a las universidades (sobre todo de E.U.) que están subiendo a la red clases videograbadas, accesibles como podcasts y otras formas de video sobre demanda. Dos buenos ejemplos de lo que quiero comentar son las clases de física de Walter H.G. Lewin, que hicieron olas a partir de un artículo del New York Times sobre él, y las de Ramamurti Shankar, que han estado en las noticias también en el último par de días.

En ambos casos se trata de excelentes clases de física, impartidas por profesores que son líderes indiscutibles del campo y muy buenos docentes. Lewin, en el MIT, ha añadido algunos actos espectaculares a sus clases en ciertos temas. Sin embargo, después de observar las clases de ambos en temas que conozco bien e impartí incansablemente durante muchos años, en los que además traté de contribuir a la formación de nuevos profesores compartiendo experiencias y observaciones sobre las peculiares dificultades de cada una de ellas en la Facultad de Química de la UNAM, las clases videograbadas de Lewin y de Shankar me dejan una sensación ambivalente.

Por un lado está la indudable ventaja que representa el que clases excelentes de temas difíciles estén disponibles en Internet, cualquiera que sea el formato. Y sin duda, una buena clase, en una buena grabación, es un componente excelente de los apoyos al aprendizaje en línea, que deben incluir una batería bastante completa de textos, demostraciones/simulaciones numéricas, ejercicios interactivos, discusiones en grupo, en algunos casos tutorías, etc. Pero por el otro lado... ¿cuántas buenas clases diferentes acerca del movimiento uniforme, o el movimiento armónico, puede haber? La respuesta sólo puede ser "muy pocas", especialmente si la clase se basa en el uso del pizarrón y el gis, que siguen siendo medios maravillosamente expresivos y receptivos a las necesidades de los alumnos presentes en ella y quienes asisten vicariamente a través de Internet (en los videos de Shankar se escuchan hasta los rayones del gis; con unas bocinas medianitas dan la misma dentera que el gis que va en reversa en el pizarrón original).

Jorge Martínez, el equipo de EDUNAM, y yo discutimos hace muchos años el valor de la clase videograbada y siempre fue para nosotros el "grado cero" de la educación a distancia. En esos años, aproximadamente en 1995, la única vía con la que se contaba realmente para la difusión de clases grabadas era la televisión (y de manera complementaria el video). Todavía estaba muy fresca la experiencia de los años alrededor de 1977 en que la Rectoría de la UNAM, entonces a cargo del Dr. Guillermo Soberón, creó las transmisiones que pretendían quitarle fuerza a las huelgas, y que rectores posteriores tenían como un ejemplo de lo que no querían que fuera la educación a distancia.

¿Qué hacer entonces? Por un lado, celebrar que estas clases grabadas estén disponibles, difundirlas, explotarlas, aprovecharlas. Y ciertamente añadir en la red miles de clases en español (y en todos los idiomas), impartidas con excelencia y claridad, en producciones televisivas modestas en medios pero no en calidad, indexadas, susceptibles de que quien las necesite las encuentre con facilidad a través de buscadores y en bancos de objetos de aprendizaje bien armados. Pero además, y pronto, complementarlas con todos los materiales de aprendizaje en línea mencionados antes - textos, demostraciones, simulaciones numéricas, discusiones, tutorías, etc. - también en español, también indexados y catalogados y buscables y encontrables y reutilizables.

¿Implica esta observación un comentario negativo al gran esfuerzo del OpenCourseWare del MIT, al que pertenecen las clases de Lewin aquí mencionadas, a las otras podcastecas de universidades, y a nuestra propia colección de podcasts en la UNAM? El comentario sólo podrá ser negativo si las clases son malas, si la producción audiovisual es mala, y si la aportación original del podcast es nula.

De aquí una política que hemos seguido en la construcción de la podcasteca de la UNAM: preferir - e insistir en - eventos académicos singulares, con ponentes excepcionales, contenidos difíciles de encontrar en otra forma y sitio, etc. Si bien nuestra producción audiovisual en muchos casos está limitada por los recursos de videoconferencia con los que la realizamos, la originalidad y singularidad de los contenidos debe más que compensar esa deficiencia. Para muestra, en mi opinión, estarán los podcasts de las conferencias de Vint Cerf y de Fred Baker, (logradas con colaboración de ISOC México) que siguen siendo hitos en sus temas.

(No puedo dejar de hacer mención a las traducciones del OpenCourseWare del MIT y de los materiales de Wharton hechas por Universia).

3 comentarios:

  1. Quizás de interés para los que leen este blog también podrían ser los podcasts sobre los ccTLDs latinoamericanos que hemos producido en ICANN: http://blog.icann.org/?cat=28

    Atte,
    Pablo Hinojosa
    Enlace Regional de ICANN para América Latina

    ResponderEliminar
  2. Bravo, para lo que ustedes hacen! Mi pregunta es: ¿Tienen idea si hay podcastecas educativas, en lo que se refiere a educacion primaria?
    Felicitaciones!!

    ResponderEliminar