En un texto publicado el día de hoy en el Diario Reforma, el Lic. Javier Tejado Dondé,funcionario de Televisa con una larga trayectoria de expresión pública e intervención en asuntos públicos,y bajo el provocador título "¿Un nuevo Telmex Estatal?" publica lo siguiente:
"El Gobierno federal a través de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) está impulsando, en coordinación con gobiernos estatales y municipales, una "agenda de conectividad" para acceder con servicios de banda ancha al 80 por ciento del sistema educativo del País (primarias, secundarias, telesecundarias y preparatorias) y al 100 por ciento del Sistema de Salud (hospitales), así como a todos los Centros Comunitarios Digitales, en los próximos 4 años.
Para lograr lo anterior está buscando crear una nueva red con cobertura en todo el territorio nacional. Para ello, la SCT y los gobiernos estatales aportarían alrededor de 310 millones de dólares a un fideicomiso, además de utilizar fibra instalada de la Comisión Federal de Electricidad y 50 megahertz de la banda de los 3.3 GHz que le fueron reservados a la SCT por la Cofetel en agosto de 2008, mismos que también tienen un valor económico intrínseco (se estima que, al no licitarse estas frecuencias, el Estado dejará de recibir alrededor de 65 millones de dólares anuales).
Estos cuantiosos recursos contribuirán a conformar lo que la SCT denomina como La Red de Educación e Investigación (RNEI) y 32 Redes Estatales de Educación, Salud y Gobierno. Sin embargo, si bien es indispensable abatir la brecha digital que hay en el País, parecería que la intención del Gobierno es, en realidad, crear un nuevo operador de telecomunicaciones estatal, de tamaño tal que se convierta en un contrapeso para Telmex.
Es cierto que la penetración de la banda ancha en México todavía es incipiente y a precios muy elevados en comparación con otros países de la OCDE. Sin embargo, la creación de una red propiedad del Estado para tales propósitos no se considera lo más adecuado. Se ha demostrado a nivel internacional que la creación de empresas paraestatales para proveer servicios de telecomunicaciones ha sido un rotundo fracaso. Son caras, ineficientes y financiadas por los contribuyentes, y de ahí que el modelo de provisión de estos servicios haya pasado de la propiedad estatal a la propiedad privada en la década de los 80.
Adicionalmente, el papel activo del Estado tanto en operación como en inversión en materia de telecomunicaciones, tiene efecto distorsionador al buen funcionamiento del mercado en el largo plazo, pues un demandante importante de estos servicios, como lo es la administración pública, sería atendido de manera exclusiva por la red estatal que se pretende construir, desincentivando la inversión privada y provocando el desperdicio de recursos que podrían ser mejor utilizados.
Por otro lado, durante la pasada discusión del Presupuesto de Egresos de la Federación para el año de 2010, el Congreso de la Unión aprobó otra propuesta de la SCT para establecer un sistema satelital propio -administrado por la entidad paraestatal Telecomunicaciones de México- con vistas a alcanzar los siguientes objetivos: i) desarrollar una plataforma de comunicaciones de seguridad nacional; ii) contar con un vehículo para ampliar la cobertura social y la reducción de la brecha digital; y iii) salvaguardar el uso de posiciones orbitales y de las bandas de frecuencias asociadas.
El costo total del proyecto, según estimaciones optimistas de SCT, asciende a un poco más de mil 800 millones de dólares, de los cuales mil millones serían para la fabricación y puesta en órbita de 2 satélites geoestacionarios, 600 millones para la compra de las terminales que recibirán comunicación de los satélites y 200 millones para gastos de operación. Se estima que la vida útil del proyecto es de alrededor de 15 años.
De lo anterior se desprende que la SCT está planteando una duplicidad de proyectos paralelos e independientes (y, por cierto, muy caros, que nos cuestan a todos los contribuyentes) para lograr el mismo objetivo: aumentar la conectividad. Habrá que preguntarle a esta autoridad cuál de los dos proyectos es el "bueno" para estos propósitos. Este es un ejemplo de cómo se destinan, sin una clara definición de los programas de Gobierno para alcanzar ciertos objetivos comunes, enormes cantidades de recursos con un elevado costo de oportunidad social -si se toma en cuenta el contexto de estrechez presupuestal que enfrenta el Ejecutivo federal.
Pero, sobre todo, pareciera que no aprendemos de la experiencia: es contradictorio que el Gobierno federal, por un lado, extinga una empresa paraestatal por ineficiente y costosa y, por el otro, pretenda crear nuevos entes cuyos costos serán aún mayores que las transferencias anuales a Luz y Fuerza del Centro.
Lo que se necesita son políticas públicas impulsadas, desde el gobierno, para lograr una mayor competencia en el sector de las telecomunicaciones, que redunde en mejores servicios y a menores precios para los consumidores. Asimismo, en aquellos lugares del País donde no llega la competencia es primordial que se definan programas de cobertura social exitosos, a efecto de que las comunidades más alejadas reciban los beneficios de la era digital.
Javier Tejado es fundador y consejero del IDET y director de Información de Televisa. Las opiniones vertidas no necesariamente representan la opinión de las instituciones"
Incluyo en esta crestomatía la atribución institucional del Lic. Tejado pues aclara algunas ramificaciones de su conocida e intensa actividad. He incluido el texto completo pues son varios los puntos a comentar; y he optado por no interrumpirlo con los comentarios para no lesionar la calidez y flujo de su discurso. Comentarios:
1. Es una pena que el Lic. Tejado no cite una fuente precisa para que el lector pueda conocer el proyecto que comenta tan desfavorablemente. Es posible que en algunos documentos completos se pueda estudiar la exposición de motivos que hubiesen hecho sus autores. Sin duda ésta incluiría una explicación de por qué muchos actores de la sociedad han desesperado totalmente de que las redes de telecomunicaciones privadas que prestan servicio público resuelvan ciertos problemas clave de México.
2. En este blog a lo largo de un par de años he hecho notas sobre algunos de estos problemas; y contribuí con miles de mexicanos a escribir el equivalente de un libro de debate sobre el tema, con más de 110,000 "tweets" (mensajes de hasta 140 caracteres en el medio social "Twitter") a partir del 19 de octubre de 2009 en lo el fenómeno #InternetNecesario. Se trata, pues, de una opinión compartida por expertos, por observadores, por usuarios, por analistas; por hombres y mujeres; por jóvenes de muchas edades; por personas en todo el territorio nacional y algunos residentes en el extranjero; por consumidores, creadores, desarrolladores, impulsores; por individuos y agrupaciones, comerciales y no comerciales, altruístas, generosos; por artistas tanto como técnicos.
3. Puedo identificar en el escrito del Lic. Tejado algunos temas a los que reacciono y he reaccionado como lo sugieren los párrafos anteriores:
3.1. La necesidad de que México cuente con una RNEI, una Red Nacional de Educación e Investigación (o NREN, por sus siglas en inglés) con anchura de banda tal que perrmita operar en condiciones de abundancia para la innovación y la experimentación; que otorgue a las instituciones educativas y otros miembros control hasta las capas más bajas de la red y por tanto sea aprovisionada a nivel de "fibra obscura" además de la entrega de paquetes IP y enrutamiento para otros proyectos; que estimule e impulse la vinculación academia-gobierno-empresa en un ambiente libre para la innovación; y que atraiga el mejor trabajo de cómputo, procesamiento de imágenes, Internet, telecomunicaciones, convergencia, etc. que puede producir nuestra sociedad.
3.2. En complemento al párrafo anterior, la RNEI de México debe estar, como aquéllas de las que fue par hace una década y la han rebasado, dotada de la capacidad de interconectarse con ellas con mínimas latencias y "sin costuras", financiada por recursos públicos, y operada con criterios académicos (nada de esto se opone a la transparencia y la rendición de cuentas).
3.3. Si lo anterior aplica al "core", en la orilla de la red no hay menos problemas desesperantemente insolubles en las condiciones del mercado de telecomunicaciones mexicano: el costo de los enlaces dedicados está fuera de parámetros internacionales por un factor de 10 (los estudios de la OCDE no han logrado hincarle el diente a este grave problema por la opacidad de la información a este respecto, y sólo han podido mostrar la desalineación de precios y capacidades en el mercado de los enlaces domésticos); y no ha sido posible establecer ni redes comunitarias, ni redes inalámbricas públicas, ni privadas dignas de mención, para atender a las comunidades más desfavorecidas y necesitadas de los beneficios del acceso directo a las telecomunicaciones y a Internet.
3.4. El dinero del pueblo de México ha sido invertido en crear la red de fibra óptica de la CFE (Comisión Federal de Electricidad), única comparable a la red de fibra óptica de Telmex en extensión y capacidad, sin que hasta la fecha se haya hecho posible su uso para los grandes proyectos sociales que lo demandan. La sociedad enterada no deja de ver con recelo una aparente resistencia a competir y a compartir; ni lo uno ni lo otro sucede. Una parte del rezago en la entrada en servicio de esos enlaces de fibra óptica es explicable para quienes conocemos los problemas técnicos, de seguridad, de construcción y de operación de una red de esa escala. Otra precisamente es injustificable bajo la misma luz.
4. La respuesta de la sociedad en México a estos y otros problemas del sector ha sido discutida y hecha pública por muchas entidades: la Sociedad Internet de México, A.C. (ISOC México, capítulo mexicano de ISOC, la Internet Society), la AMIPCI, la CANIETI, el CIDE, la Competitive Intelligence Unit, y tantos más.
La competencia que el mismo Lic. Tejado proclama en los párrafos finales del artículo que estoy comentando está ya al alcance - de la propia empresa a la que en otras ocasiones representa (entiendo que puede haber una disonancia cognitiva, toda vez que como él digna y transparentemente lo aclara, escribe en su calidad personal, como lo estoy haciendo yo). Esa competencia, digo, está al alcance de su empresa, y de muchas aliadas, que pueden ofrecer ya servicios de redes de banda ancha con alcance nacional, tanto en el "core" como en el último extremo, si modifican aceleradamente la arquitectura física de su red para que refleje una lógica de Internet y no de "broadcast" y sobre todo, si modifica la lógica empresarial que constituye su genoma. Recomiendo al respecto el artículo de Michael Moyer en la revista Scientific American, que provee una explicación lúcida y transparente sobre cómo la agenda corporativa de los grandes transmisores de televisón ("broadcast") determina su proyecto tecnológico.
La falta de disponibilidad de telecomunicaciones y anchura de banda ("bando de ancha", se bromea ahora por muchos motivos incluyendo un "spoonerism" de la artista Gerry Juárez, "Miss Pirata") ha desesperado a muchos en México en la última década. Fueron respuesta a ello - en mi interpretación - los proyectos del Lic. Alejandro Hernández Pulido y del Lic. León David Pérez Hernández en el programa e-México y la Coordinación de Sociedad de la Información y el Conocimiento de la SCT, y del Lic. Carlos Torres Torres y el Dr. Antonio Vega en la Comisión Especial para el Acceso Digital de los Mexicanos. Y de la desesperación dan fe los 110,000 tweets de #InternetNecesario.
blog by Alejandro Pisanty. If I can sustain the effort I'll touch on IT in education, Internet Governance, UNAM projects, university rankings, ICANN, and a subject or two more. Español: blog sobre tecnologías de la información en educación, gobernanza de Internet, proyectos en la UNAM, "rankings" (clasificaciones) de Universidades,ICANN y un par de temas más - si puedo sostener el esfuerzo.
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martes, noviembre 24, 2009
domingo, junio 21, 2009
Un año con dos "Días de Internet" - avances en la posición de ISOC México
2009 nos presenta dos celebraciones del "Día de Internet" por parte de la AMIPCI, la asociación de la industria de Internet - la original, del 17 de mayo, se quedó sin reuniones por la epidemia de influenza, y la segunda, que es la primera llevada a otra fecha, que tiene lugar este lunes 22 de junio de 2009.
Tenemos así ocasión para volver sobre los temas que por parte de ISOC México (Sociedad Internet de México, A.C) consideramos importantes en nuestra publicación del 17 de mayo, y revisar qué impacto o avance se percibe en ellos:
1. IPv6. La comunidad Internet de México sigue insistiendo en la necesidad de empezar un esfuerzo concertado y agresivo de adopción de IPv6. Una primera señal de respuesta a esta insistencia, en la que además estaremos participando, es el evento "Cumbre Mundial IPv6" o "Global IPv6 Summit", que se llevará a cabo en Guadalajara dentro de unos días, del 2 al 4 de julio. En esta cumbre estarán presentes entidades de gobierno que esperamos escuchen a los otros participantes, provenientes de organismos técnicos y de política nacionales y de otros países, para iniciar pronto y de manera decidida esta implantación de gran escala.
Es notable también que Alejandro Martínez Varela, uno de los fundadores de ISOC México y líderes en temas de Internet en México, encabeza la organización de la Cumbre y además ha instaurado una interesante promoción en Facebook. Se tocan así las capas más bajas y las más altas del modelo.
2. Banda ancha. La semana que ahora termina estuvo marcada por el evento sobre Modelos de Conectividad organizado por la revista Política Digital, del que Alejandro Barros hace una excelente reseña. En esta reunión la Coordinacion de Sociedad de Información y el Conocimiento así como la Subsecretaría de Comunicaciones, ambas de la SCT del gobierno federal mexicano, expusieron sus puntos de vista y avances en el proceso de dar uso público a la red de fibra óptica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y a través de las redes de los gobiernos de los estados, ampliar el alcance de estos servicios a millones de ciudadanos mediante redes inalámbricas basadas en el protocolo WiMax, preponderantemente, a través de la frecuencia de 3.3 GHz que hasta ahora no está siendo usada.
Las metas del programa expuesto son sumamente ambiciosas y requerirán de una excelente ejecución y el acompañamiento de muchos sectores de la sociedad, la academia y la industria.
Una muestra de que el programa está en marcha, y los retos que enfrenta, es que en los próximos días (23 y 24 de junio) se llevará a cabo en Guadalajara el Primer Encuentro Nacional de Conectividad. Éste tendrá dos partes: una, sustantiva y que corresponde al título anunciado, en la que la SCT y los gobiernos de los estados deben alcanzar acuerdos para la interconexión de redes estatales, la red de la CFE, y la ampliación del alcance mediante redes inalámbricas mencionado en el párrafo anterior; y otra, en la que la SCT y la UIT, representada por su Secretario General, Dr. Hamadoun Touré, firmarán el convenio que permite a México ser sede de la proxima Asamblea Plenipotenciaria de la UIT en Veracruz, en 2010. Sabidas como son las dificultades que la UIT tiene con los temas de Internet, la bipolaridad de este evento es notoria.
3. Redes sociales.
El mes que ha transcurrido desde el 17 de mayo nos ha permitido observar un rápido aumento en la utilizaciónn de Twitter, a la que me referí ayer en este blog, y un aumento sostenido del uso de otros medios sociales en línea. La penetración de estos medios sigue basándose en procesos inerciales y sigue sufriendo la falta de liderazgo y aún oposición de muchas grandes organizaciones, especialmente gubernamentales. Este vacío no es del todo indeseable: la organización espontánea de la sociedad, usando Internet y otros medios como los SMS, sigue en marcha, y se acelerará conforme los procesos sociales se agudicen.
Seguirán pendientes temas como la conformación y operación de redes comunitarias de acceso a Internet.
El ejemplo de las elecciones de Irán, la reacción popular e internacional a sus resultados, y el uso de Twitter, Facebook, SMS, y otros mecanismos de comunicación nos apuntan a la urgencia de construir proactivamente redes humanas y sociales reales, efectivas, que utilicen los medios tecnológicos y estén preparadas para responder a situaciones emergentes y hacer avanzar la sociedad.
4. Ahorro de energía y proyectos sustentables.
En este tema seguimos viendo poco avance en México. Aún con los efectos devastadores de las medidas de contención aplicadas contra la epidemia de influenza, son pocas las organizaciones que se preparan para el teletrabajo de manera concienzuda y proactiva. Ésta es una clara medida de las dificultades que se enfrentan para utilizar las tecnologías de información, e Internet en particular, para disminuir los traslados causantes de gran parte del consumo de energía y daño al medio ambiente que son evitables.
5. Legislación y regulación.
El "impasse" legislativo que se origina en el largo receso de las Cámaras, acentuado además por las campañas electorales y la desviación de la atención incluso de los Senadores a estas mismas y otros asuntos políticos, dejan poco espacio para avanzar en los temas legislativos y regulatorios que señalábamos como importantes el 17 de mayo. Cabe notar sin embargo que en las oficinas de algunos Senadores y de algunas comisiones del Congreso de la Unión se están analizando algunos de estos temas con seriedad. La Ley de Archivos es uno de ellos; otro, la Ley para el Desarrollo de la Sociedad de la Información, que seguramente será transformada radicalmente (y para bien) antes de que termine su tránsito por el Senado.
Los pronósticos para la discusión de la Ley de Protección de Datos Personales permiten asegurar que el debate será vivo, colorido e intenso si es público. Entre los ciudadanos enterados del tema domina la visión de que los datos personales en posesión de particulares siguen siendo un tema ciudadano y no un tema de comercio. Si el intenso cabildeo que la industria lleva a cabo se mantiene a puerta cerrada la visión comercial puede dominar; si el debate vuelve a los foros públicos, otro puede ser el futuro.
Un hecho marginal aparentemente pero lamentable ha sido la aprobación de la ley relativa a acciones colectivas, que las deja en manos de las autoridades y excluye a los ciudadanos organizados de presentar dichas demandas. Lo que pudo ser un avance importante, y relevante en el ecosistema de Internet, quedó en casi nada.
El tema de "Neutralidad de la Red" sigue en el aire. La propuesta de legislación sobre derechos de los usuarios de Internet tiene un impacto en este tema y por el mismo visible impacto está empezando a enfrentar oposición en parte de las industrias de TICs, telecomunicaciones, e Internet. Como en el de protección de datos, urge un debate informado y abierto que dé espacio y tiempo a la meditación y a la consideración de todos los complejos ángulos del tema. La distancia entre una razonable ingeniería de tráfico por parte de los ISPs y las oportunidades de que abusen para favorecer el tráfico que les genera ingresos es mínima y sólo se puede proceder con cordura después de un debate como el mencionado: amplio, informado, razonado y abierto.
Por otra parte no hay que olvidar que en Internet se gana mucho cuando se legisla poco, y por tanto se deben impulsar las actividades que son posibles dentro de los marcos legales existentes sin parar a preguntar "¿se puede?".
6. El 17 de mayo hacíamos un llamado a usar Internet como un espacio y medio para construir concordia en lugar de discordia. Al final de la temporada electoral habrá que hacer un análisis retrospectivo y concienzudo, que incluya los muchos dictámenes de los órganos de organización y jurisdicción electoral sobre "campañas negativas" y otros anuncios políticos en Internet, así como los experimentos de uso de Internet como medio interactivo (no sólo una especie de anuncios espectaculares sin costo de imprenta)para valorar si es posible esta alta meta.
Veamos entonces Internet en México este 22 de junio con las tendencias detectadas. El hacer dos cortes con un mes de distancia sobre estos temas torales nos permite algo más que la "foto", la imagen en un momento determinando; nos da una apremiante, cosquilleante sensación de la dirección que toman los acontecimientos y la velocidad en que se mueven (avanzando, retrocediendo, o frenados) en ella.
Tenemos así ocasión para volver sobre los temas que por parte de ISOC México (Sociedad Internet de México, A.C) consideramos importantes en nuestra publicación del 17 de mayo, y revisar qué impacto o avance se percibe en ellos:
1. IPv6. La comunidad Internet de México sigue insistiendo en la necesidad de empezar un esfuerzo concertado y agresivo de adopción de IPv6. Una primera señal de respuesta a esta insistencia, en la que además estaremos participando, es el evento "Cumbre Mundial IPv6" o "Global IPv6 Summit", que se llevará a cabo en Guadalajara dentro de unos días, del 2 al 4 de julio. En esta cumbre estarán presentes entidades de gobierno que esperamos escuchen a los otros participantes, provenientes de organismos técnicos y de política nacionales y de otros países, para iniciar pronto y de manera decidida esta implantación de gran escala.
Es notable también que Alejandro Martínez Varela, uno de los fundadores de ISOC México y líderes en temas de Internet en México, encabeza la organización de la Cumbre y además ha instaurado una interesante promoción en Facebook. Se tocan así las capas más bajas y las más altas del modelo.
2. Banda ancha. La semana que ahora termina estuvo marcada por el evento sobre Modelos de Conectividad organizado por la revista Política Digital, del que Alejandro Barros hace una excelente reseña. En esta reunión la Coordinacion de Sociedad de Información y el Conocimiento así como la Subsecretaría de Comunicaciones, ambas de la SCT del gobierno federal mexicano, expusieron sus puntos de vista y avances en el proceso de dar uso público a la red de fibra óptica de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y a través de las redes de los gobiernos de los estados, ampliar el alcance de estos servicios a millones de ciudadanos mediante redes inalámbricas basadas en el protocolo WiMax, preponderantemente, a través de la frecuencia de 3.3 GHz que hasta ahora no está siendo usada.
Las metas del programa expuesto son sumamente ambiciosas y requerirán de una excelente ejecución y el acompañamiento de muchos sectores de la sociedad, la academia y la industria.
Una muestra de que el programa está en marcha, y los retos que enfrenta, es que en los próximos días (23 y 24 de junio) se llevará a cabo en Guadalajara el Primer Encuentro Nacional de Conectividad. Éste tendrá dos partes: una, sustantiva y que corresponde al título anunciado, en la que la SCT y los gobiernos de los estados deben alcanzar acuerdos para la interconexión de redes estatales, la red de la CFE, y la ampliación del alcance mediante redes inalámbricas mencionado en el párrafo anterior; y otra, en la que la SCT y la UIT, representada por su Secretario General, Dr. Hamadoun Touré, firmarán el convenio que permite a México ser sede de la proxima Asamblea Plenipotenciaria de la UIT en Veracruz, en 2010. Sabidas como son las dificultades que la UIT tiene con los temas de Internet, la bipolaridad de este evento es notoria.
3. Redes sociales.
El mes que ha transcurrido desde el 17 de mayo nos ha permitido observar un rápido aumento en la utilizaciónn de Twitter, a la que me referí ayer en este blog, y un aumento sostenido del uso de otros medios sociales en línea. La penetración de estos medios sigue basándose en procesos inerciales y sigue sufriendo la falta de liderazgo y aún oposición de muchas grandes organizaciones, especialmente gubernamentales. Este vacío no es del todo indeseable: la organización espontánea de la sociedad, usando Internet y otros medios como los SMS, sigue en marcha, y se acelerará conforme los procesos sociales se agudicen.
Seguirán pendientes temas como la conformación y operación de redes comunitarias de acceso a Internet.
El ejemplo de las elecciones de Irán, la reacción popular e internacional a sus resultados, y el uso de Twitter, Facebook, SMS, y otros mecanismos de comunicación nos apuntan a la urgencia de construir proactivamente redes humanas y sociales reales, efectivas, que utilicen los medios tecnológicos y estén preparadas para responder a situaciones emergentes y hacer avanzar la sociedad.
4. Ahorro de energía y proyectos sustentables.
En este tema seguimos viendo poco avance en México. Aún con los efectos devastadores de las medidas de contención aplicadas contra la epidemia de influenza, son pocas las organizaciones que se preparan para el teletrabajo de manera concienzuda y proactiva. Ésta es una clara medida de las dificultades que se enfrentan para utilizar las tecnologías de información, e Internet en particular, para disminuir los traslados causantes de gran parte del consumo de energía y daño al medio ambiente que son evitables.
5. Legislación y regulación.
El "impasse" legislativo que se origina en el largo receso de las Cámaras, acentuado además por las campañas electorales y la desviación de la atención incluso de los Senadores a estas mismas y otros asuntos políticos, dejan poco espacio para avanzar en los temas legislativos y regulatorios que señalábamos como importantes el 17 de mayo. Cabe notar sin embargo que en las oficinas de algunos Senadores y de algunas comisiones del Congreso de la Unión se están analizando algunos de estos temas con seriedad. La Ley de Archivos es uno de ellos; otro, la Ley para el Desarrollo de la Sociedad de la Información, que seguramente será transformada radicalmente (y para bien) antes de que termine su tránsito por el Senado.
Los pronósticos para la discusión de la Ley de Protección de Datos Personales permiten asegurar que el debate será vivo, colorido e intenso si es público. Entre los ciudadanos enterados del tema domina la visión de que los datos personales en posesión de particulares siguen siendo un tema ciudadano y no un tema de comercio. Si el intenso cabildeo que la industria lleva a cabo se mantiene a puerta cerrada la visión comercial puede dominar; si el debate vuelve a los foros públicos, otro puede ser el futuro.
Un hecho marginal aparentemente pero lamentable ha sido la aprobación de la ley relativa a acciones colectivas, que las deja en manos de las autoridades y excluye a los ciudadanos organizados de presentar dichas demandas. Lo que pudo ser un avance importante, y relevante en el ecosistema de Internet, quedó en casi nada.
El tema de "Neutralidad de la Red" sigue en el aire. La propuesta de legislación sobre derechos de los usuarios de Internet tiene un impacto en este tema y por el mismo visible impacto está empezando a enfrentar oposición en parte de las industrias de TICs, telecomunicaciones, e Internet. Como en el de protección de datos, urge un debate informado y abierto que dé espacio y tiempo a la meditación y a la consideración de todos los complejos ángulos del tema. La distancia entre una razonable ingeniería de tráfico por parte de los ISPs y las oportunidades de que abusen para favorecer el tráfico que les genera ingresos es mínima y sólo se puede proceder con cordura después de un debate como el mencionado: amplio, informado, razonado y abierto.
Por otra parte no hay que olvidar que en Internet se gana mucho cuando se legisla poco, y por tanto se deben impulsar las actividades que son posibles dentro de los marcos legales existentes sin parar a preguntar "¿se puede?".
6. El 17 de mayo hacíamos un llamado a usar Internet como un espacio y medio para construir concordia en lugar de discordia. Al final de la temporada electoral habrá que hacer un análisis retrospectivo y concienzudo, que incluya los muchos dictámenes de los órganos de organización y jurisdicción electoral sobre "campañas negativas" y otros anuncios políticos en Internet, así como los experimentos de uso de Internet como medio interactivo (no sólo una especie de anuncios espectaculares sin costo de imprenta)para valorar si es posible esta alta meta.
Veamos entonces Internet en México este 22 de junio con las tendencias detectadas. El hacer dos cortes con un mes de distancia sobre estos temas torales nos permite algo más que la "foto", la imagen en un momento determinando; nos da una apremiante, cosquilleante sensación de la dirección que toman los acontecimientos y la velocidad en que se mueven (avanzando, retrocediendo, o frenados) en ella.
lunes, mayo 18, 2009
Notas de ISOC México en el "Día de Internet" 2009
"Seis notas sobre el estado de Internet en México a mediados de 2009"
Un grupo de profesionales ligados a la Sociedad Internet de México, A.C., capítulo de la Internet Society (ISOC), haciendo eco del "Día de Internet", que antes fuera Día Mundial de las Telecomunicaciones propone a las diferentes comunidades de nuestro país los siguientes seis puntos para discutir y emprender acciones que beneficien el desarrollo social a partir del buen gobierno de la red Internet. Estas seis notas dan lugar a algunas recomendaciones que invitamos a que sean discutidas en diversos círculos de la sociedad. No nos hemos propuesto ni tomar inventario completo ni seleccionar en orden los puntos más candentes; sí, en cambio, señalar temas vitales que quizás requieran mayor atención y nuevos enfoques.
1. IPv6
Un evento singular en la historia de Internet se presentó en marzo de 2009 en México: el Consejo Directivo de ICANN tomó una decisión para la administración de las últimas direcciones IPv4 disponibles a nivel global. Es decir, se marcó oficialmente el agotamiento del espacio de direccionamiento IPv4 del que los RIRs (registros regionales) pueden echar mano. Cada RIR cuenta ahora con la última serie que podrá distribuir. La asignación de direcciones IPv4 en lo sucesivo sólo se podrá hacer contra las "reservas" que cada RIR tenga, o contra las de los proveedores de servicios de Internet y las pocas otras organizaciones (universidades, por ejemplo) que cuentan con amplios espacios de direccionamiento asignados.
Este hecho debe, debió, deberá marcar el inicio de un programa de acción urgente en México para iniciar una transición bien planeada hacia el uso de la nueva versión del sistema de direccionamiento numérico, IPv6. Este sistema provee un número de direcciones muy superior al de IPv4 y plantea tanto nuevas facilidades como problemas muy específicos para su utilización. No todos los problemas están resueltos e incluso algunos no son conocidos todavía. Lo cierto es que el cambio se da en el corazón mismo de la infraestructura de Internet, en los sistemas que determinan las rutas que deben seguir los paquetes de información de cuyo tráfico se encarga el Protocolo IP, y por tanto el alcance y consecuencias de la transición son enormes.
No se prevé en el mundo una transición dramática en la que en una fecha determinada se abandone de golpe el uso de IPv4 para pasar al uso exclusivo de IPv6. La situación es, y será por muchísimos años, una de convivencia entre ambos protocolos. Inicialmente se ven pocas redes basadas en Ipv6, lo cual obliga a comunicarlas mediante "túneles" programados a través de redes basadas en IPv4. Progresivamente la situación se invierte hasta que unas pocas redes, en camino a la obsolescencia, basadas en IPv4 se comuniquen a través de una infraestructura global dominada por IPv6. El impacto de IPv6 se acelera en condiciones que requieren un rápido uso de amplios espacios de direccionamiento, como las redes de Internet móvil o las redes de Internet de países, como China, que cuentan con menores bloques en IPv4 y hacen un crecimiento rápido de sus servicios.
En el mundo entero la adopción de IPv6 está en marcha, a distintas velocidades dependiendo de las condiciones de cada país. Los motivos para impulsar la transición varían según el contexto; si bien no hay todavía una aplicación que sólo funcione sobre IPv6 y sea de adopción urgente ("killer application") las mejoras operacionales que se pueden alcanzar con IPv6 son importantes; sin embargo, éstas aún no son ampliamente valoradas por los "carriers" e ISPs. Otro factor adverso, dada la distancia de usuarios tanto individuales como institucionales con los asuntos de infraestructura, es la percepción que los ISPs y "carriers" (operadores de telecounicaciones, OT) pueden tener respecto a la suficiencia de direcciones a su alcance, y al alto precio que asignan a éstas (por ejemplo, los precios de las direcciones IP fijas en contratos ADSL en México está totalmente desalineado del costo de recuperación que pagan por ellas los OT e ISPs grandes por las asignaciones en LACNIC).
En México las universidades, CUDI, y unas pocas entidades más se han ocupado de IPv6 desde hace algunos años. Cuentan con personal especializado que conoce la tecnología a fondo, y redes experimentales que es posible utilizar más intensivamente. Diversas organizaciones, como la "IPv6 Task Force" y el "Foro IPv6" de México, han logrado también reunir esfuerzos interinstitucionales para la promoción de IPv6.
El programa que requiere el país demanda la pronta acción de diversos actores, al absorber la experiencia internacional. El contenido mínimo de dicho programa es el siguiente:
a. Proveedores de servicios de Internet, que deben reemplazar, actualizar, o poner en operación con nuevas capacidades su infraestructura, y probar la compatibilidad con las aplicaciones más utilizadas por sus clientes.
b. Proveedores de equipo, software, aplicaciones y servicios para las redes, que deben empezar a identificar las necesidades de sus clientes y las soluciones intermedias y de largo plazo basadas en IPv6; entrenar personal para la operación con el nuevo protocolo; y ofrecer capacitación al personal de sus clientes con el mismo fin.
c. Gobierno (en los tres órdenes federal, estatal y municipal), que puede dar un gran paso fijando la operación del protocolo IPv6 como una meta a alcanzar en pocos años (no más de tres o cuatro) en todas las redes del gobierno; fijar la operación con IPv6 como un estándar en las adquisiciones e incluso en el sistema de normas oficiales, también con un programa progresivo a un máximo de tres o cuatro años, además de capacitar al personal y asegurar la compatibilidad de aplicaciones propias y de los usuarios de los servicios del gobierno.Cabe recordar que diversos organismos internacionales en los que México participa, como la OCDE y CITEL, han hecho recomendaciones específicas para el papel del gobierno como guía de políticas públicas y como principal comprador de tecnología del país, para que ejerza su poder de compra y produzca con él economías de escala que de otra manera el país no puede alcanzar, en la adquisición de bienes y servicios compatibles con IPv6 y en la expansión del uso de este protocolo.
d. Instituciones educativas y de investigación y desarrollo tecnológico, especialmente a nivel superior. Poner en operación maquetas y redes experimentales, capacitar personal, realizar una amplia labor de difusión y capacitación hacia toda clase de organizaciones, utilizar sus laboratorios para la prueba de compatibilidad e interoperabilidad de equipos, software, y servicios por parte de terceros en un esfuerzo de vinculación bien organizado, y estimular el desarrollo de nuevas tecnologías y servicios basados en IPv6.
e. Empresas usuarias de Internet. Acelerar los trabajos para la transición, y primero coexistencia de IPv6 e IPv4; capacitar de manera organizada al personal necesario, normar sus adquisiciones dentro de un programa para la transición con un horizonte máximo de entre tres y cuatro años.
Este programa, de alcance nacional, sólo puede ser afrontado con la colaboración estructurada de todos los "stakeholders" de Internet en México. Tendrá un costo económico indudable, y asimétrico para distintos actores. Una de las formas más importantes en que este costo está siendo cubierto en el mundo entero, y puede ser cubierto en México, es la programación de las inversiones que los actores tienen que hacer en su infnraestructura constantemente. Prever IPv6 en los ciclos de reemplazo y actualización de enrutadores, "switches", computadoras, "software", dispositivos como conmutadores telefónicos con capacidad de voz sobre IP, videoconferencia, etc. resulta en un costo marginal y distribuido a lo largo de varios años, lo cual además está en consonancia con la necesaria gradualidad, ya explicada aquí, de esta importante transición en la infraestructura más fundamental de Internet. Quizás lo mas importante que debemos reconocer es que la transcición hacia IPv6 no se puede asumir simplemente como una mejora de funcionalidad o como una opción de crecimiento; representa la nueva base de cimentación para el Internet de los próximos 40 años y es la única opción viable conocida hasta ahora que permitirá que Internet continue con su ritmo de crecimiento.
2. Anchura de Banda (y su costo y puntos de presencia)
El acceso a Internet sigue siendo uno de los temas dominantes de la agenda de Internet en México. Diversas estadísticas y estudios orientan hacia un número aproximado de 25 millones de usuarios directos de Internet en el país, es decir, aproximadamente la cuarta parte de la población. Los estudios a lo largo de los años muestran cómo la demografía de los usuarios de Internet pasa de la de los primeros años (dominada por varones jóvenes, con lugar de residencia en ciudades, y estudios universitarios) a parecerse progresivamente a la de la población en general (números similares entre hombres y mujeres, distribución en más grupos de edad y más grupos socioeconómicos), excepto por las poblaciones en mayor desventaja en muchos otros indicadores (condiciones de pobreza o marginación, lugar de residencia rural o en poblaciones pequeñas).
De esta distribución deriva un aspecto positivo, ya que además de los usuarios directos una población más amplia resulta beneficiaria de Internet a través de la intermediación de sus familiares que están en contacto directo con escuelas, oficinas, cibercafés, centros públicos o privados de acceso colectivo, teléfonos móviles, y equipos y conexiones propios. Esta población no ha sido estimada estadísticamente y no figura necesariamente en los diseños institucionales para el uso de las tecnologías de información.
La población usuaria y la beneficiaria indirecta ha adoptado Internet de una manera irreversible, e irreversibles son también muchos de los cambios que Internet ha producido en su entorno. El acceso a información vital, servicios gubernamentales, mecanismos de comunicación uno a uno y colectivos multimediales e interactivos, la producción, publicación y circulación de textos, imágenes fijas y en movimiento, mapas, y otras formas de representar la información conocen un crecimiento rápido y proveen condiciones para la mejora de las condiciones de vida de una población creciente.
Las estadísticas publicadas por el INEGI con fecha 17 de mayo de 2009 contienen también aspectos alarmantes. El número de usuarios de Internet en México aumenta a un paso esencialmente constante, añadiendo entre 2.1 y 3.5 millones de usuarios cada año. No se observa un crecimiento exponencial a tasa constante tanto como un crecimiento aproximadamente lineal. El punto particularmente alarmante es que en el período 2007-2008 se agregó el número más pequeño de usuarios hasta ahora, 1.5 millones únicamente.
Desde luego ante estas cifras lo primero que es urgente es una nueva y profunda revisión de las definiciones y metodología de las citadas estadísticas, para tener una mejor definición de sus incertidumbres estadísticas. Pero incluso en un caso optimista, en que la cifra del informe correspondiera a una estimación por un factor de dos, estaríamos ante un incremento en número de usuarios por año igual al de casi toda la última década, y no ante una aceleración como se requiere. El propósito de los programas oficiales de alcanzar a 70 millones de usuarios en 2012 se muestra claramente inalcanzable sin la contribución de todos los sectores de la sociedad, y en particular las empresas de telecomunicaciones y proveedores de servicios de Internet, los gobiernos estatales y municipales en complemento a la acción directa del gobierno federal, las empresas en general (que deben proveer acceso a Internet para sus empleados y los familiares de éstos como una labor tanto altruísta como en su propio interés) y muchos más. Poco pueden hacer sin estos apoyos las iniciativas individuales, las ONGs/OSCs promotoras del acceso y la educación, e incluso las grandes fundaciones.
También es necesario subrayar algunas deficiencias importantísimas del ecosistema de Internet en México en lo que hace a infraestructura para la conexión a la red. El primero, no privativo de nuestro país pero de todas formas lamentable, es que mientras los grandes mercados para la innovación basada en Internet se han construido en países en los cuales hay una sobreoferta de fibra óptica, y por lo tanto la competencia ha estado en proveer servicios mejores y más innovadorres, en el mercado mexicano se vive crónicamente la escasez de esta infraestructura y la concomitante falta de inversión en la red, real o percibido control excesivo de los servicios de que se puede disponer, y por lo tanto un efecto disuasor de la inversión y de la innovación. México requiere urgentemente de la entrada en operación y puesta en disponibilidad de redes extensas, de gran anchura de banda, profusamente distribuidas y conectadas mediante puntos de acceso en cada rincón del territorio nacional.
En meses recientes se han publicado aportaciones a la información y al análisis que en breve pueden describirse diciendo que la anchura de banda de alta calidad para, por un lado, la investigación, el desarrollo, y los grandes usos institucionales, y por otra parte, para los individuos y los pequeños colectivos sociales, sufre de distorsiones importantes. A cambio de precios en alguna medida alineados con los internacionales para el acceso individual con baja anchura de banda (lo que en México se llama "banda ancha" ya no califica como tal en mercados con los que debemos compararnos y en los que actúan algunos proveedores que encontramos tanto en nuestro país como en el extranjero), encontramos que:
a. No están disponibles ampliamente en el mercado servicios esenciales para el avance tecnológico, como "fibra obscura" y servicios de 1 Gpbs en adelante, el concepto de banda ancha va cambiando con el tiempo y ahora lo que tenemos en México como oferta, dista mucho de serlo.
b. Los costos de las direcciones IP fijas asignadas a los enlaces ADSL por algunos proveedores son tan desproporcionadamente altos que se han convertido en un disuasor para el desarrollo tecnológico y de nuevos negocios por parte de jóvenes innovadores mexicanos, empresas e instituciones.
c. Las anchuras de banda máximas disponibles en contratos domésticos están en el extremo inferior de los países comparables, por no hacer comparación con otros mercados más desarrollados. Los índices de desarrollo de país, tienen a incluir dos parámetros que provienen de las TI, uno la solidez de la capacidad y oferta de las redes de telecomunicaciones y dos, la capacidad de creación de redes sociales para la organización autónoma de la sociedad. En el caso del país éstos parámetros no son muy bien aspectados.
d. El acceso a las frecuencias del espectro radioeléctrico y los servicios inalámbricos que permitirían conexiones de anchura de banda útil en comunidades y poblaciones en las que la conectividad no se provee mediante cables tienen un desarrollo incipiente y acotado por múltiples factores de disponiblidad de equipo, servicios, espectro, y aspectos del marco regulatorio. En particular son sensibles las limitaciones a la construcción de redes colectivas y su administración a nivel local, tanto en el campo como en las ciudades.
e. Las utilidades de las empresas proveedoras están desalineadas (a la alza) sobre las de mercados más competidos en el resto de América Latina, con el efecto negativo de que sustraen del mercado recursos que serían valiosos para la expansión de las redes a costos más aceptables, la educación de usuarios, operadores y proveedores, y con servicios de mayor capacidad, calidad y facilidad para la innovación. El Profesor Peter Cowhey, de la Universidad de California en San Diego, entre otros, ha ilustrado convincentemente el efecto deletéreo de que el país no disponga de fondos de gran magnitud para financiar la innovación, así como de que no cuente con una red académica avanzada en operación con suficiente anchura de banda.
f. El uso excesivo de NAT, de los topes de consumo y de la ingeniería de tráfico para limitar la de por si devaluada Banda Ancha en México se traduce en una experiencia del usuario muy por debajo del estándar internacional.
3. Redes sociales
La construcción en Internet de espacios colaborativos horizontales y abiertos en la modalidad de "redes sociales" se puede considerar un parámetro vital para medir el desarrollo del país. La vitalidad de las redes sociales, no sólo como medios de consumo de información y para un uso lúdico básico sino para la construcción de accesos a la cultura, la educación, el empleo, y el gran debate de la sociedad, está ligada al acceso de banda ancha a Internet, y a la capacidad de la sociedad de organizarse.
Si bien se ha puesto atención al tema de la equidad de acceso a través de la oferta en centros comunitarios y cafés Internet, éstos por desgracia no cuentan con la suficiente anchura de banda para consolidar el uso de herramientas sociales, que hoy se encuentran definidas bajo la etiqueta de la "Web 2.0". Por ello, la apropiación de medios de información y comunicación alternativos es una vez más un asunto de las élites. Es pues nuestro Internet un remedo del consumo de información que tenemos en otros medios, todo ello encaminado a un tinte únicamente comercial.
Considerando lo anterior, podemos clasificar a nuestras redes sociales en dos tipos, las creadas para fines de diversión entre personas y las redes que son sostenidas con finalidades específicas. Las voces que han surgido para limitar las redes comunitarias y la organización autogestiva han sido muchas. La tentación de regular verticalmente las aplicaciones o simplemente de crear mitos del mal uso de la información producidas por las redes, son hoy las realidades más frecuentes de nuestro país. El uso de mecanismos de miedo por parte de los medios masivos es particularmente lesivo y crea un obstáculo a veces prácticamente invencible para la difusión de información sólida que permita el uso seguro de Internet para fines colectivos y organizaciones horizontales y espontáneas. Por ello, es de considerar que la concordia y la autoregulación son hoy mecanismos imprescindibles para dar marco a un uso extensivo de Internet en ámbitos más allá de la satisfacción individual.
La propuesta a nuestro país está encaminada a la utilización de este tipo de redes para la discusión de aspectos tan importantes como: el buen gobierno y la democracia, la visión que deseamos de país independiente de gobiernos, encaminados a una política de estado, con planes de largo plazo. Si bien las redes sociales existen o pueden organizarse de forma independiente de la tecnología, el uso de la Internet propicia en su lado positivo la integración de connacionales (incluso los que se encuentran fuera del territorio) en estos y otros temas de vital importancia para el desarrollo de la sociedad mexicana, de su coherencia y capacidad de reacción en casos de desinformación y desastre. En consonancia con los puntos vertidos sobre la necesidad de un mejor desarrollo tecnológico y una oferta coherente con los tiempos actuales, se propone que:
a. Se incentive el uso de la Internet en todas las organizaciones de la sociedad para conducir discusiones nacionales sobre temas de estado, más que de gobierno.
b. Se informe a la población cómo organizarse en la red, a través de cursos que sean integrados en los currículos escolares de todos los niveles y en los centros donde pueda acudir la población en general.
c. Permitir mediante regulación adecuada y estimular que edificios, condominios y pequeñas comunidades tengan un acceso cooperativo de ancho de banda que disminuya el impacto del bajo desempeño de conexión, que la sobre-instalación de equipos Wi-Fi en algunos puntos urbanos ha provocado.
4. Ahorro de energía y Proyectos sustentables
Este tema liga varias iniciativas que en nuestro entorno no se les ha dedicado tiempo para incluirlas como parte de una discusión nacional, a saber, la dualidad del papel de las TIC en el tema del calentamiento global y del ahorro de energía. Dicha dualidad estriba en dos aspectos:
a. La contribución de las TICs a la demanda de energía para su viabilidad, y por lo tanto al aumento en el gasto de combustibles fósiles. Ello, aunado al casi nulo desarrollo tecnológico propio en la materia, ya que en menos de treinta años pasamos a ser un país consumidor de esta tecnología, sin un desarrollo nacional concreto y con un índice que tiende a cero en el apoyo a proyectos de investigación y desarrollo en este campo. Tan sólo CONACYT, no reconoce como parte de sus sistemas de apoyo a la investigación esta actividad como prioritaria.
b. Por el lado opuesto, la utilización de la red como parte de un esfuerzo para cambiar los hábitos de trabajo de la sociedad, impacta positivamente a la cohesión de actividades económicas posindustriales y puede aplicarse para una disminuciónn significativa del consumo de energía y de la contaminación ambiental. Recién acabamos de pasar por una paralización casi total de nuestro país; de haber tenido un buen enfoque y reconocer socialmente las acciones para teleactividades (trabajo, salud, educación y servicios), el impacto negativo en la economía hubiera sido sustancialmente menor. Sólo las organizaciones bien preparadas con anticipación pueden hacer uso del teletrabajo, la educación a distancia, y otros servicios de gran escala facilitados por Internet, en manera orgánica y eficiente.
La sociedad mexicana ha dejado de lado los esfuerzos que se hacen en otros lugares del planeta que tienden a reconocer a aquellos que se mantienen con poca movilidad y por lo tanto con baja demanda en servicios urbanos y de transporte. El cambio social es imperante para reconocer las jornadas laborales, más allá de una estancia en oficina o escuela.
Por el lado de la creación y operación de proyectos sustentables, hoy es una realidad que uno de los factores determinantes en su éxito tiene una correlación con el uso adecuado de la Internet y de las TIC. Su adecuada aplicación amplía el espectro de desarrollo e impacta la consolidación de esos factores. Es por ello que el esfuerzo de los responsables de este tipo de proyectos generalmente se han centrado en obtener la oferta de una Internet accesible y equitativa, no tan sólo en el pago a terceros por los servicios, sino en las opciones que hoy por ley no son posibles, como es el operar su propio acceso a la red.
A manera de recomendación, es apremiante incluir los siguientes puntos en una estrategia de estado y de gobierno.
a. Reconocimiento a las empresas que mantienen a sus empleados en esquemas de teletrabajo, a través de estímulos fiscales y otros instrumentos de política pública.
b. Creación de estrategias educativas sobre currículos flexibles que permitan el intercambio de modalidades presencial, a distancia y mixta, en todos los niveles de la educación.
c. Fondear proyectos de investigación y desarrollo para la reducción del consumo de energía en los equipos sobre los que descansa la operación de la red.
d. Reconocer la calidad de los estudios e investigaciones que son efectuados a través de estrategias a distancia.
e. Permitir a proyectos comunitarios que accedan a uso de frecuencias en el espectro radioeléctrico y equipos destinados para tal fin.
f. Propiciar apoyos fiscales para MiPyMES en la aplicación de proyectos sustentables y su relación con la utilización de las TIC y la Internet.
g. Promover el uso de software libre y de formatos de documentos estándares como medida para la mitigación de la piratería informática y reconocer su uso como alternativa eficaz para las necesidades de gobierno, educativas y de uso general.
5. Legislación y regulación
Protección de datos personales
La privacidad y la protección de datos personales son derechos fundamentales que han sido reconocidos en diferentes instrumentos internacionales, convenciones, regulaciones y directivas regionales, así como en lineamientos y principios que han servido como modelo para la creación e implementación de leyes sobre la materia en otros países. Dichos instrumentos jurídicos y directrices han sido elaborados por los organismos más importantes y especializados como son el Consejo de Europa (CoE), las Naciones Unidas (ONU), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el Foro de Cooperación Asia-Pacifico (APEC). Cabe señalar que México es uno de los miembros de la OCDE que todavía no ha implementado una ley de protección de datos en posesión de los particulares con base en las directrices, recomendaciones y políticas de dicho organismo internacional.
La protección de los datos personales no es un tema nuevo; sin embargo, ha cobrado mayor trascendencia con el desarrollo de Internet, la transferencia, exportación y el flujo transfronterizo de datos, el uso y diseminación de bases de datos públicas y privadas donde se almacena información de ciudadanos y consumidores de productos y servicios, así como con las practicas de publicidad y mercadotecnia basadas en la red. Igualmente, destacamos la importancia de proteger los datos personales en vista del crecimiento y difusión de los sitios de redes sociales en donde se intercambia y procesa información y datos de los ciudadanos con gran facilidad.
El enfoque de la regulación de los datos personales en México ha sido sectorial. Actualmente existen alrededor de 35 leyes de carácter federal que contienen disposiciones sobre la protección de los datos y la confidencialidad de la información, como por ejemplo los artículos 16 y 17 de la Ley Federal de Protección al Consumidor que protegen la confidencialidad y el uso de la información de consumidores para propósitos de mercadotecnia y publicitarios; el artículo 49 de la Ley Federal de Telecomunicaciones que protege la confidencialidad de la información transmitida a través de redes públicas de telecomunicaciones, entre otras leyes. Asimismo, sólo dos estados de la República Mexicana cuentan con legislación vigente sobre datos personales para el sector privado, y otros estados como el Distrito Federal con una ley independiente para la protección de datos personales en posesión de los entes públicos ubicados en dicha entidad federativa.
Cabe destacar que durante este año, entraron en vigor dos reformas constitucionales de gran importancia que establecen, por un lado, una nueva garantía constitucional para la protección de los datos personales (Art. 6º fracción II) y, por otro, el fundamento para que el Congreso de la Unión pueda legislar y crear una ley independiente sobre datos personales en posesión del sector privado (Art. 73 fracción XXIX-O).
Es importante que la próxima iniciativa de ley que analice el Congreso de la Unión para regular los datos personales en posesión de los particulares:
a. sea tecnológicamente neutra; y
b. contenga disposiciones y mecanismos adecuados que regulen los derechos ARCO (acceso, rectificación, corrección y oposición) tanto en territorio nacional como aquella información que se transfiera a otros países, tomando en cuenta las obligaciones contenidas en los tratados internacionales de los que México forma parte.
Sobre todo, enfatizamos la necesidad de la creación de un organismo autónomo e independiente para el control, vigilancia y ejecución de la ley en materia de protección de datos personales en posesión de particulares y su reglamentación, puesto que la especialidad de la materia requiere de un organismo de esa naturaleza que pueda:
a. promover los derechos y obligaciones de los ciudadanos;
b. sancionar y castigar a las empresas y sus filiales que hagan mal uso de los datos personales,
c. cooperar, en un marco de reciprocidad, con otras autoridades y organismos internacionales para establecer medidas y mecanismos adecuados para la transferencia de datos personales; y
d. colaborar con las organizaciones civiles y académicas para fomentar medidas de educación y conscientización para fortalecer el derecho a la protección de datos entre los ciudadanos mexicanos.
El organismo autónomo deberá estar desvinculado de las entidades existentes de supervisión y control de la regulación comercial y de la legislación sobre acceso a la información para que el alcance de sus resoluciones y decisiones tengan la suficiente fuerza jurídica y puedan ser vinculatorias entre las partes, tomando en cuenta las distintas actividades del ciudadano en donde se utilizan, transfieren y procesan sus datos de carácter personal.
Asimismo, consideramos de gran importancia que la iniciativa de ley contenga:
a. mecanismos de control y sanción para regular las practicas de mercadotecnia dirigidas a usuarios que no desean recibir información comercial a través de Internet, así como obligaciones a empresas y redes sociales que dirigen su publicidad conforme al perfil y hábitos de sus usuarios, independientemente de su lugar de residencia;
b. obligaciones de notificación y aviso, multas y sanciones para las empresas, sus filiales y empleados que hagan mal uso, comprometan o pierdan datos personales contenidos en bases de datos, servidores y sistemas personales de cómputo;
c. sanciones y multas por el mal uso de datos personales derivados de delitos cometidos por terceras personas, a través de sistemas de cómputo e Internet; y
d. mecanismos eficientes y ágiles para resolver controversias entre empresas e individuos derivado del mal uso o la pérdida de datos personales, independientemente de los recursos administrativos y judiciales que sean aplicables.
"Neutralidad de la red"
En numerosos países, de los cuales México sólo es excepción por lo escaso del debate, se enfrenta una situación compleja en la toma de decisiones para la administración del tráfico en las redes de Internet. Al consolidarse algunos grandes proveedores de servicios de conectividad y acceso a Internet, con un gran poder en sus mercados, y al aliarse estos proveedores con otros de contenidos y servicios como video y otros de entretenimiento, y al mismo tiempo al aumentar el tráfico originado por la creación y producción propias de los usuarios, los intercambios horizontales de información, y otros factores de consumo creciente de anchura de banda, se genera la tentación para los grandes proveedores de privilegiar el tráfico que le produce utilidades por sobre el generado por los usuarios.
Este debate se conoce como de "neutralidad de la red" y debe ser abierto en nuestro país con una participación franca de las diversas partes interesadas. Si bien hay motivos importantes, benéficos tanto para la empresa como para sus clientes, para realizar una buena ingeniería de tráfico, se requiere una transparencia de nuevo alcance para proteger los derechos de los usuarios, incluso sus derechos ciudadanos y de consumidores, ante los que pueden ser embates considerables por la distorsión de las condiciones del tráfico de paquetes IP. Si bien la máxima "todos los paquetes IP son iguales" puede ser considerada impráctica, es una guía importante para orientar este importante debate.
6. Convocatoria a usar Internet para la concordia.
Conforme el uso de Internet crece y conforme los programas y bases de datos que se pueden utilizar aumentan en complejidad, claridad de interfases, facilidad de uso; y al paso al que, entonces, es posible para universos crecientes de usuarios hacer una utilización original y expresiva de Internet, es natural que en Internet se expresen más y más formas de conducta humana - constructivas unas, destructivas otras. La sed de conocimiento y la voluntad de servir se pueden presentar y propagar, pero también se propagan la ambición, el delito, el hostigamiento, y otras conductas destructivas. Quien hace uso de Internet desde este ángulo encuentra un espacio de rápida propagación, inmunidad transfronteriza, anonimato u ocultamiento, y víctimas inocentes, en proporciones nunca antes vistas.
Si bien las conductas negativas en general no son originales de Internet, muchas han encontrado un rápido despliegue; por la originalidad del medio, entre otras razones, estas conductas además son convertidas en objetos de atención y usados para crear miedo y desconfianza (desconfianza que es particularmente lesiva para el desarrollo de Internet en su conjunto).
La sociedad mexicana necesita un nuevo impulso hacia la mejor comprensión de Internet y a partir de ella, una separación entre lo que tecnológicamente es posible y lo que para la sociedad es deseable, así como entre lo que se puede hacer regulando el desarrollo y la implantación de la red, y lo que es estrictamente producto de la conducta humana. Evitar el delito así como evitar la confrontación y la discordia son materias de regulación de la conducta, no de la tecnología.
Necesitamos una concientización y educación profundas acerca de la administración de los riesgos que a través de Internet se hacen patentes para nuestros niños y jóvenes - mejoras en la práctica jurídica, legal y forense pero también en la educación de padres, maestros, directivos, y los propios niños y jóvenes, para un uso menos intrusivo e intranquilizante.
Necesitamos una nueva forma de coexistencia civil, basada en la argumentación ordenada, racional y consistente, no en la polarización, la confrontación, y el agudizamiento de las diferencias. La tecnología de Internet en sí misma no puede ser regulada para evitar la difusión de un video que pueda ser considerado ofensivo, difamatorio, o falso. Las leyes han resultado fallidas para regular las formas de la expresión política en Internet. Nos queda sólo la autorregulacion, dentro de la libertad de expresión, para frenar las tendencias a la polarización que pueden destruirnos. Internet puede proveernos medios de diálogo racional, pausado, frío, para identificar las diferencias y los problemas, las soluciones y los acuerdos. Usando los medios que provee Internet nuestra sociedad puede masificar el diálogo, puede profundizarlo, puede ordenarlo en atención a la prioridad de los asuntos, puede llevarlo dentro de un marco de tolerancia y escucha. Pero no es Internet por sí solo quien logrará esto: convocamos a todos los participantes en la gran conversación pública nacional a servirse de Internet en forma constructiva y tolerante, a fortalecer los principios y las ideas en forma que conduzca a cada vez más comunicación y la construcción de un futuro colectivo promisorio.
Apartado específico sobre la regulación de los contenidos con mensajes políticos en Internet
La Legislación electoral mexicana ha tenido en los últimos años una dinámica evolución para promover la apertura democrática mientras se afinan las reglas del juego electoral buscando hacerlo más plural y equitativo.
La estrecha vigilancia en el uso de medios masivos de comunicación, especialmente los medios de radiodifusión (radio, TV) es indispensable al usar éstos un recurso propiedad de la Nación y concesionado por el Estado (el espectro radioeléctrico) y una vez que, dada su naturaleza de comunicación masiva, el acceso que pueden proveer estos medios para la expresión de opiniones a la mayoría de la población se encuentra inherentemente limitado.
Internet, como un medio abierto, donde potencialmente cada usuario puede hacer uso de la Red como un medio de expresión, es un medio que sin embargo amerita un trato diferente al de los medios de radiodifusión, particularmente en la expresión de mensajes políticos por parte de los ciudadanos toda vez que:
a. A diferencia de los canales de radio o TV que pueden ser vistos como (desde el punto de vista de su capacidad de transmisión de contenidos y de acuerdo a una definición económica) “bienes privados” (la transmisión de contenidos en un canal de TV o estación de radio por parte de un concesionario excluye su uso potencial por parte de terceros), la Internet es un “bien público”, donde la difusión de un mensaje por parte de un usuario no excluye al resto de los usuarios de la posibilidad de hacer lo mismo simultáneamente.
b. La expresión de mensajes en sitios de comunidades de Internet ya sea para intercambiar textos cortos (estilo Twitter), publicar ensayos (blogs) o compartir videos (estilo YouTube) puede darse sin la necesidad de que el usuario compre un espacio para su difusión ni queda al arbitrio de un editor (a diferencia de la prensa, la radio y la TV). Si bien el uso de estos sitios puede ser claramente usado por organizaciones políticas encubriendo sus mensajes de falsas “espontáneas” expresiones ciudadanas, distinguir entre un tipo de mensajes y otros es prácticamente imposible. Más aún, cuando estas expresiones se dan generalmente en tono de sátira y en espacios abiertos a la réplica y contraréplica, es difícil compararlas a un spot publicitario en TV nacional.
Por lo anterior, es recomendable proceder con cautela antes de intentar aplicar las mismas reglas que si bien indispensables para el sano juego democrático en otros medios de comunicación, pueden tener efectos de desincentivo a la participación ciudadana en la vida política del país.
Responsable: Alejandro Pisanty
Contribuciones de: Erik Huesca, Alejandro Martínez Varela, Alejandro Pisanty, Carlos Silva, Cristos Velasco
Versión actualizada el 18 de mayo de 2009 a las 14 hrs.
Un grupo de profesionales ligados a la Sociedad Internet de México, A.C., capítulo de la Internet Society (ISOC), haciendo eco del "Día de Internet", que antes fuera Día Mundial de las Telecomunicaciones propone a las diferentes comunidades de nuestro país los siguientes seis puntos para discutir y emprender acciones que beneficien el desarrollo social a partir del buen gobierno de la red Internet. Estas seis notas dan lugar a algunas recomendaciones que invitamos a que sean discutidas en diversos círculos de la sociedad. No nos hemos propuesto ni tomar inventario completo ni seleccionar en orden los puntos más candentes; sí, en cambio, señalar temas vitales que quizás requieran mayor atención y nuevos enfoques.
1. IPv6
Un evento singular en la historia de Internet se presentó en marzo de 2009 en México: el Consejo Directivo de ICANN tomó una decisión para la administración de las últimas direcciones IPv4 disponibles a nivel global. Es decir, se marcó oficialmente el agotamiento del espacio de direccionamiento IPv4 del que los RIRs (registros regionales) pueden echar mano. Cada RIR cuenta ahora con la última serie que podrá distribuir. La asignación de direcciones IPv4 en lo sucesivo sólo se podrá hacer contra las "reservas" que cada RIR tenga, o contra las de los proveedores de servicios de Internet y las pocas otras organizaciones (universidades, por ejemplo) que cuentan con amplios espacios de direccionamiento asignados.
Este hecho debe, debió, deberá marcar el inicio de un programa de acción urgente en México para iniciar una transición bien planeada hacia el uso de la nueva versión del sistema de direccionamiento numérico, IPv6. Este sistema provee un número de direcciones muy superior al de IPv4 y plantea tanto nuevas facilidades como problemas muy específicos para su utilización. No todos los problemas están resueltos e incluso algunos no son conocidos todavía. Lo cierto es que el cambio se da en el corazón mismo de la infraestructura de Internet, en los sistemas que determinan las rutas que deben seguir los paquetes de información de cuyo tráfico se encarga el Protocolo IP, y por tanto el alcance y consecuencias de la transición son enormes.
No se prevé en el mundo una transición dramática en la que en una fecha determinada se abandone de golpe el uso de IPv4 para pasar al uso exclusivo de IPv6. La situación es, y será por muchísimos años, una de convivencia entre ambos protocolos. Inicialmente se ven pocas redes basadas en Ipv6, lo cual obliga a comunicarlas mediante "túneles" programados a través de redes basadas en IPv4. Progresivamente la situación se invierte hasta que unas pocas redes, en camino a la obsolescencia, basadas en IPv4 se comuniquen a través de una infraestructura global dominada por IPv6. El impacto de IPv6 se acelera en condiciones que requieren un rápido uso de amplios espacios de direccionamiento, como las redes de Internet móvil o las redes de Internet de países, como China, que cuentan con menores bloques en IPv4 y hacen un crecimiento rápido de sus servicios.
En el mundo entero la adopción de IPv6 está en marcha, a distintas velocidades dependiendo de las condiciones de cada país. Los motivos para impulsar la transición varían según el contexto; si bien no hay todavía una aplicación que sólo funcione sobre IPv6 y sea de adopción urgente ("killer application") las mejoras operacionales que se pueden alcanzar con IPv6 son importantes; sin embargo, éstas aún no son ampliamente valoradas por los "carriers" e ISPs. Otro factor adverso, dada la distancia de usuarios tanto individuales como institucionales con los asuntos de infraestructura, es la percepción que los ISPs y "carriers" (operadores de telecounicaciones, OT) pueden tener respecto a la suficiencia de direcciones a su alcance, y al alto precio que asignan a éstas (por ejemplo, los precios de las direcciones IP fijas en contratos ADSL en México está totalmente desalineado del costo de recuperación que pagan por ellas los OT e ISPs grandes por las asignaciones en LACNIC).
En México las universidades, CUDI, y unas pocas entidades más se han ocupado de IPv6 desde hace algunos años. Cuentan con personal especializado que conoce la tecnología a fondo, y redes experimentales que es posible utilizar más intensivamente. Diversas organizaciones, como la "IPv6 Task Force" y el "Foro IPv6" de México, han logrado también reunir esfuerzos interinstitucionales para la promoción de IPv6.
El programa que requiere el país demanda la pronta acción de diversos actores, al absorber la experiencia internacional. El contenido mínimo de dicho programa es el siguiente:
a. Proveedores de servicios de Internet, que deben reemplazar, actualizar, o poner en operación con nuevas capacidades su infraestructura, y probar la compatibilidad con las aplicaciones más utilizadas por sus clientes.
b. Proveedores de equipo, software, aplicaciones y servicios para las redes, que deben empezar a identificar las necesidades de sus clientes y las soluciones intermedias y de largo plazo basadas en IPv6; entrenar personal para la operación con el nuevo protocolo; y ofrecer capacitación al personal de sus clientes con el mismo fin.
c. Gobierno (en los tres órdenes federal, estatal y municipal), que puede dar un gran paso fijando la operación del protocolo IPv6 como una meta a alcanzar en pocos años (no más de tres o cuatro) en todas las redes del gobierno; fijar la operación con IPv6 como un estándar en las adquisiciones e incluso en el sistema de normas oficiales, también con un programa progresivo a un máximo de tres o cuatro años, además de capacitar al personal y asegurar la compatibilidad de aplicaciones propias y de los usuarios de los servicios del gobierno.Cabe recordar que diversos organismos internacionales en los que México participa, como la OCDE y CITEL, han hecho recomendaciones específicas para el papel del gobierno como guía de políticas públicas y como principal comprador de tecnología del país, para que ejerza su poder de compra y produzca con él economías de escala que de otra manera el país no puede alcanzar, en la adquisición de bienes y servicios compatibles con IPv6 y en la expansión del uso de este protocolo.
d. Instituciones educativas y de investigación y desarrollo tecnológico, especialmente a nivel superior. Poner en operación maquetas y redes experimentales, capacitar personal, realizar una amplia labor de difusión y capacitación hacia toda clase de organizaciones, utilizar sus laboratorios para la prueba de compatibilidad e interoperabilidad de equipos, software, y servicios por parte de terceros en un esfuerzo de vinculación bien organizado, y estimular el desarrollo de nuevas tecnologías y servicios basados en IPv6.
e. Empresas usuarias de Internet. Acelerar los trabajos para la transición, y primero coexistencia de IPv6 e IPv4; capacitar de manera organizada al personal necesario, normar sus adquisiciones dentro de un programa para la transición con un horizonte máximo de entre tres y cuatro años.
Este programa, de alcance nacional, sólo puede ser afrontado con la colaboración estructurada de todos los "stakeholders" de Internet en México. Tendrá un costo económico indudable, y asimétrico para distintos actores. Una de las formas más importantes en que este costo está siendo cubierto en el mundo entero, y puede ser cubierto en México, es la programación de las inversiones que los actores tienen que hacer en su infnraestructura constantemente. Prever IPv6 en los ciclos de reemplazo y actualización de enrutadores, "switches", computadoras, "software", dispositivos como conmutadores telefónicos con capacidad de voz sobre IP, videoconferencia, etc. resulta en un costo marginal y distribuido a lo largo de varios años, lo cual además está en consonancia con la necesaria gradualidad, ya explicada aquí, de esta importante transición en la infraestructura más fundamental de Internet. Quizás lo mas importante que debemos reconocer es que la transcición hacia IPv6 no se puede asumir simplemente como una mejora de funcionalidad o como una opción de crecimiento; representa la nueva base de cimentación para el Internet de los próximos 40 años y es la única opción viable conocida hasta ahora que permitirá que Internet continue con su ritmo de crecimiento.
2. Anchura de Banda (y su costo y puntos de presencia)
El acceso a Internet sigue siendo uno de los temas dominantes de la agenda de Internet en México. Diversas estadísticas y estudios orientan hacia un número aproximado de 25 millones de usuarios directos de Internet en el país, es decir, aproximadamente la cuarta parte de la población. Los estudios a lo largo de los años muestran cómo la demografía de los usuarios de Internet pasa de la de los primeros años (dominada por varones jóvenes, con lugar de residencia en ciudades, y estudios universitarios) a parecerse progresivamente a la de la población en general (números similares entre hombres y mujeres, distribución en más grupos de edad y más grupos socioeconómicos), excepto por las poblaciones en mayor desventaja en muchos otros indicadores (condiciones de pobreza o marginación, lugar de residencia rural o en poblaciones pequeñas).
De esta distribución deriva un aspecto positivo, ya que además de los usuarios directos una población más amplia resulta beneficiaria de Internet a través de la intermediación de sus familiares que están en contacto directo con escuelas, oficinas, cibercafés, centros públicos o privados de acceso colectivo, teléfonos móviles, y equipos y conexiones propios. Esta población no ha sido estimada estadísticamente y no figura necesariamente en los diseños institucionales para el uso de las tecnologías de información.
La población usuaria y la beneficiaria indirecta ha adoptado Internet de una manera irreversible, e irreversibles son también muchos de los cambios que Internet ha producido en su entorno. El acceso a información vital, servicios gubernamentales, mecanismos de comunicación uno a uno y colectivos multimediales e interactivos, la producción, publicación y circulación de textos, imágenes fijas y en movimiento, mapas, y otras formas de representar la información conocen un crecimiento rápido y proveen condiciones para la mejora de las condiciones de vida de una población creciente.
Las estadísticas publicadas por el INEGI con fecha 17 de mayo de 2009 contienen también aspectos alarmantes. El número de usuarios de Internet en México aumenta a un paso esencialmente constante, añadiendo entre 2.1 y 3.5 millones de usuarios cada año. No se observa un crecimiento exponencial a tasa constante tanto como un crecimiento aproximadamente lineal. El punto particularmente alarmante es que en el período 2007-2008 se agregó el número más pequeño de usuarios hasta ahora, 1.5 millones únicamente.
Desde luego ante estas cifras lo primero que es urgente es una nueva y profunda revisión de las definiciones y metodología de las citadas estadísticas, para tener una mejor definición de sus incertidumbres estadísticas. Pero incluso en un caso optimista, en que la cifra del informe correspondiera a una estimación por un factor de dos, estaríamos ante un incremento en número de usuarios por año igual al de casi toda la última década, y no ante una aceleración como se requiere. El propósito de los programas oficiales de alcanzar a 70 millones de usuarios en 2012 se muestra claramente inalcanzable sin la contribución de todos los sectores de la sociedad, y en particular las empresas de telecomunicaciones y proveedores de servicios de Internet, los gobiernos estatales y municipales en complemento a la acción directa del gobierno federal, las empresas en general (que deben proveer acceso a Internet para sus empleados y los familiares de éstos como una labor tanto altruísta como en su propio interés) y muchos más. Poco pueden hacer sin estos apoyos las iniciativas individuales, las ONGs/OSCs promotoras del acceso y la educación, e incluso las grandes fundaciones.
También es necesario subrayar algunas deficiencias importantísimas del ecosistema de Internet en México en lo que hace a infraestructura para la conexión a la red. El primero, no privativo de nuestro país pero de todas formas lamentable, es que mientras los grandes mercados para la innovación basada en Internet se han construido en países en los cuales hay una sobreoferta de fibra óptica, y por lo tanto la competencia ha estado en proveer servicios mejores y más innovadorres, en el mercado mexicano se vive crónicamente la escasez de esta infraestructura y la concomitante falta de inversión en la red, real o percibido control excesivo de los servicios de que se puede disponer, y por lo tanto un efecto disuasor de la inversión y de la innovación. México requiere urgentemente de la entrada en operación y puesta en disponibilidad de redes extensas, de gran anchura de banda, profusamente distribuidas y conectadas mediante puntos de acceso en cada rincón del territorio nacional.
En meses recientes se han publicado aportaciones a la información y al análisis que en breve pueden describirse diciendo que la anchura de banda de alta calidad para, por un lado, la investigación, el desarrollo, y los grandes usos institucionales, y por otra parte, para los individuos y los pequeños colectivos sociales, sufre de distorsiones importantes. A cambio de precios en alguna medida alineados con los internacionales para el acceso individual con baja anchura de banda (lo que en México se llama "banda ancha" ya no califica como tal en mercados con los que debemos compararnos y en los que actúan algunos proveedores que encontramos tanto en nuestro país como en el extranjero), encontramos que:
a. No están disponibles ampliamente en el mercado servicios esenciales para el avance tecnológico, como "fibra obscura" y servicios de 1 Gpbs en adelante, el concepto de banda ancha va cambiando con el tiempo y ahora lo que tenemos en México como oferta, dista mucho de serlo.
b. Los costos de las direcciones IP fijas asignadas a los enlaces ADSL por algunos proveedores son tan desproporcionadamente altos que se han convertido en un disuasor para el desarrollo tecnológico y de nuevos negocios por parte de jóvenes innovadores mexicanos, empresas e instituciones.
c. Las anchuras de banda máximas disponibles en contratos domésticos están en el extremo inferior de los países comparables, por no hacer comparación con otros mercados más desarrollados. Los índices de desarrollo de país, tienen a incluir dos parámetros que provienen de las TI, uno la solidez de la capacidad y oferta de las redes de telecomunicaciones y dos, la capacidad de creación de redes sociales para la organización autónoma de la sociedad. En el caso del país éstos parámetros no son muy bien aspectados.
d. El acceso a las frecuencias del espectro radioeléctrico y los servicios inalámbricos que permitirían conexiones de anchura de banda útil en comunidades y poblaciones en las que la conectividad no se provee mediante cables tienen un desarrollo incipiente y acotado por múltiples factores de disponiblidad de equipo, servicios, espectro, y aspectos del marco regulatorio. En particular son sensibles las limitaciones a la construcción de redes colectivas y su administración a nivel local, tanto en el campo como en las ciudades.
e. Las utilidades de las empresas proveedoras están desalineadas (a la alza) sobre las de mercados más competidos en el resto de América Latina, con el efecto negativo de que sustraen del mercado recursos que serían valiosos para la expansión de las redes a costos más aceptables, la educación de usuarios, operadores y proveedores, y con servicios de mayor capacidad, calidad y facilidad para la innovación. El Profesor Peter Cowhey, de la Universidad de California en San Diego, entre otros, ha ilustrado convincentemente el efecto deletéreo de que el país no disponga de fondos de gran magnitud para financiar la innovación, así como de que no cuente con una red académica avanzada en operación con suficiente anchura de banda.
f. El uso excesivo de NAT, de los topes de consumo y de la ingeniería de tráfico para limitar la de por si devaluada Banda Ancha en México se traduce en una experiencia del usuario muy por debajo del estándar internacional.
3. Redes sociales
La construcción en Internet de espacios colaborativos horizontales y abiertos en la modalidad de "redes sociales" se puede considerar un parámetro vital para medir el desarrollo del país. La vitalidad de las redes sociales, no sólo como medios de consumo de información y para un uso lúdico básico sino para la construcción de accesos a la cultura, la educación, el empleo, y el gran debate de la sociedad, está ligada al acceso de banda ancha a Internet, y a la capacidad de la sociedad de organizarse.
Si bien se ha puesto atención al tema de la equidad de acceso a través de la oferta en centros comunitarios y cafés Internet, éstos por desgracia no cuentan con la suficiente anchura de banda para consolidar el uso de herramientas sociales, que hoy se encuentran definidas bajo la etiqueta de la "Web 2.0". Por ello, la apropiación de medios de información y comunicación alternativos es una vez más un asunto de las élites. Es pues nuestro Internet un remedo del consumo de información que tenemos en otros medios, todo ello encaminado a un tinte únicamente comercial.
Considerando lo anterior, podemos clasificar a nuestras redes sociales en dos tipos, las creadas para fines de diversión entre personas y las redes que son sostenidas con finalidades específicas. Las voces que han surgido para limitar las redes comunitarias y la organización autogestiva han sido muchas. La tentación de regular verticalmente las aplicaciones o simplemente de crear mitos del mal uso de la información producidas por las redes, son hoy las realidades más frecuentes de nuestro país. El uso de mecanismos de miedo por parte de los medios masivos es particularmente lesivo y crea un obstáculo a veces prácticamente invencible para la difusión de información sólida que permita el uso seguro de Internet para fines colectivos y organizaciones horizontales y espontáneas. Por ello, es de considerar que la concordia y la autoregulación son hoy mecanismos imprescindibles para dar marco a un uso extensivo de Internet en ámbitos más allá de la satisfacción individual.
La propuesta a nuestro país está encaminada a la utilización de este tipo de redes para la discusión de aspectos tan importantes como: el buen gobierno y la democracia, la visión que deseamos de país independiente de gobiernos, encaminados a una política de estado, con planes de largo plazo. Si bien las redes sociales existen o pueden organizarse de forma independiente de la tecnología, el uso de la Internet propicia en su lado positivo la integración de connacionales (incluso los que se encuentran fuera del territorio) en estos y otros temas de vital importancia para el desarrollo de la sociedad mexicana, de su coherencia y capacidad de reacción en casos de desinformación y desastre. En consonancia con los puntos vertidos sobre la necesidad de un mejor desarrollo tecnológico y una oferta coherente con los tiempos actuales, se propone que:
a. Se incentive el uso de la Internet en todas las organizaciones de la sociedad para conducir discusiones nacionales sobre temas de estado, más que de gobierno.
b. Se informe a la población cómo organizarse en la red, a través de cursos que sean integrados en los currículos escolares de todos los niveles y en los centros donde pueda acudir la población en general.
c. Permitir mediante regulación adecuada y estimular que edificios, condominios y pequeñas comunidades tengan un acceso cooperativo de ancho de banda que disminuya el impacto del bajo desempeño de conexión, que la sobre-instalación de equipos Wi-Fi en algunos puntos urbanos ha provocado.
4. Ahorro de energía y Proyectos sustentables
Este tema liga varias iniciativas que en nuestro entorno no se les ha dedicado tiempo para incluirlas como parte de una discusión nacional, a saber, la dualidad del papel de las TIC en el tema del calentamiento global y del ahorro de energía. Dicha dualidad estriba en dos aspectos:
a. La contribución de las TICs a la demanda de energía para su viabilidad, y por lo tanto al aumento en el gasto de combustibles fósiles. Ello, aunado al casi nulo desarrollo tecnológico propio en la materia, ya que en menos de treinta años pasamos a ser un país consumidor de esta tecnología, sin un desarrollo nacional concreto y con un índice que tiende a cero en el apoyo a proyectos de investigación y desarrollo en este campo. Tan sólo CONACYT, no reconoce como parte de sus sistemas de apoyo a la investigación esta actividad como prioritaria.
b. Por el lado opuesto, la utilización de la red como parte de un esfuerzo para cambiar los hábitos de trabajo de la sociedad, impacta positivamente a la cohesión de actividades económicas posindustriales y puede aplicarse para una disminuciónn significativa del consumo de energía y de la contaminación ambiental. Recién acabamos de pasar por una paralización casi total de nuestro país; de haber tenido un buen enfoque y reconocer socialmente las acciones para teleactividades (trabajo, salud, educación y servicios), el impacto negativo en la economía hubiera sido sustancialmente menor. Sólo las organizaciones bien preparadas con anticipación pueden hacer uso del teletrabajo, la educación a distancia, y otros servicios de gran escala facilitados por Internet, en manera orgánica y eficiente.
La sociedad mexicana ha dejado de lado los esfuerzos que se hacen en otros lugares del planeta que tienden a reconocer a aquellos que se mantienen con poca movilidad y por lo tanto con baja demanda en servicios urbanos y de transporte. El cambio social es imperante para reconocer las jornadas laborales, más allá de una estancia en oficina o escuela.
Por el lado de la creación y operación de proyectos sustentables, hoy es una realidad que uno de los factores determinantes en su éxito tiene una correlación con el uso adecuado de la Internet y de las TIC. Su adecuada aplicación amplía el espectro de desarrollo e impacta la consolidación de esos factores. Es por ello que el esfuerzo de los responsables de este tipo de proyectos generalmente se han centrado en obtener la oferta de una Internet accesible y equitativa, no tan sólo en el pago a terceros por los servicios, sino en las opciones que hoy por ley no son posibles, como es el operar su propio acceso a la red.
A manera de recomendación, es apremiante incluir los siguientes puntos en una estrategia de estado y de gobierno.
a. Reconocimiento a las empresas que mantienen a sus empleados en esquemas de teletrabajo, a través de estímulos fiscales y otros instrumentos de política pública.
b. Creación de estrategias educativas sobre currículos flexibles que permitan el intercambio de modalidades presencial, a distancia y mixta, en todos los niveles de la educación.
c. Fondear proyectos de investigación y desarrollo para la reducción del consumo de energía en los equipos sobre los que descansa la operación de la red.
d. Reconocer la calidad de los estudios e investigaciones que son efectuados a través de estrategias a distancia.
e. Permitir a proyectos comunitarios que accedan a uso de frecuencias en el espectro radioeléctrico y equipos destinados para tal fin.
f. Propiciar apoyos fiscales para MiPyMES en la aplicación de proyectos sustentables y su relación con la utilización de las TIC y la Internet.
g. Promover el uso de software libre y de formatos de documentos estándares como medida para la mitigación de la piratería informática y reconocer su uso como alternativa eficaz para las necesidades de gobierno, educativas y de uso general.
5. Legislación y regulación
Protección de datos personales
La privacidad y la protección de datos personales son derechos fundamentales que han sido reconocidos en diferentes instrumentos internacionales, convenciones, regulaciones y directivas regionales, así como en lineamientos y principios que han servido como modelo para la creación e implementación de leyes sobre la materia en otros países. Dichos instrumentos jurídicos y directrices han sido elaborados por los organismos más importantes y especializados como son el Consejo de Europa (CoE), las Naciones Unidas (ONU), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) y el Foro de Cooperación Asia-Pacifico (APEC). Cabe señalar que México es uno de los miembros de la OCDE que todavía no ha implementado una ley de protección de datos en posesión de los particulares con base en las directrices, recomendaciones y políticas de dicho organismo internacional.
La protección de los datos personales no es un tema nuevo; sin embargo, ha cobrado mayor trascendencia con el desarrollo de Internet, la transferencia, exportación y el flujo transfronterizo de datos, el uso y diseminación de bases de datos públicas y privadas donde se almacena información de ciudadanos y consumidores de productos y servicios, así como con las practicas de publicidad y mercadotecnia basadas en la red. Igualmente, destacamos la importancia de proteger los datos personales en vista del crecimiento y difusión de los sitios de redes sociales en donde se intercambia y procesa información y datos de los ciudadanos con gran facilidad.
El enfoque de la regulación de los datos personales en México ha sido sectorial. Actualmente existen alrededor de 35 leyes de carácter federal que contienen disposiciones sobre la protección de los datos y la confidencialidad de la información, como por ejemplo los artículos 16 y 17 de la Ley Federal de Protección al Consumidor que protegen la confidencialidad y el uso de la información de consumidores para propósitos de mercadotecnia y publicitarios; el artículo 49 de la Ley Federal de Telecomunicaciones que protege la confidencialidad de la información transmitida a través de redes públicas de telecomunicaciones, entre otras leyes. Asimismo, sólo dos estados de la República Mexicana cuentan con legislación vigente sobre datos personales para el sector privado, y otros estados como el Distrito Federal con una ley independiente para la protección de datos personales en posesión de los entes públicos ubicados en dicha entidad federativa.
Cabe destacar que durante este año, entraron en vigor dos reformas constitucionales de gran importancia que establecen, por un lado, una nueva garantía constitucional para la protección de los datos personales (Art. 6º fracción II) y, por otro, el fundamento para que el Congreso de la Unión pueda legislar y crear una ley independiente sobre datos personales en posesión del sector privado (Art. 73 fracción XXIX-O).
Es importante que la próxima iniciativa de ley que analice el Congreso de la Unión para regular los datos personales en posesión de los particulares:
a. sea tecnológicamente neutra; y
b. contenga disposiciones y mecanismos adecuados que regulen los derechos ARCO (acceso, rectificación, corrección y oposición) tanto en territorio nacional como aquella información que se transfiera a otros países, tomando en cuenta las obligaciones contenidas en los tratados internacionales de los que México forma parte.
Sobre todo, enfatizamos la necesidad de la creación de un organismo autónomo e independiente para el control, vigilancia y ejecución de la ley en materia de protección de datos personales en posesión de particulares y su reglamentación, puesto que la especialidad de la materia requiere de un organismo de esa naturaleza que pueda:
a. promover los derechos y obligaciones de los ciudadanos;
b. sancionar y castigar a las empresas y sus filiales que hagan mal uso de los datos personales,
c. cooperar, en un marco de reciprocidad, con otras autoridades y organismos internacionales para establecer medidas y mecanismos adecuados para la transferencia de datos personales; y
d. colaborar con las organizaciones civiles y académicas para fomentar medidas de educación y conscientización para fortalecer el derecho a la protección de datos entre los ciudadanos mexicanos.
El organismo autónomo deberá estar desvinculado de las entidades existentes de supervisión y control de la regulación comercial y de la legislación sobre acceso a la información para que el alcance de sus resoluciones y decisiones tengan la suficiente fuerza jurídica y puedan ser vinculatorias entre las partes, tomando en cuenta las distintas actividades del ciudadano en donde se utilizan, transfieren y procesan sus datos de carácter personal.
Asimismo, consideramos de gran importancia que la iniciativa de ley contenga:
a. mecanismos de control y sanción para regular las practicas de mercadotecnia dirigidas a usuarios que no desean recibir información comercial a través de Internet, así como obligaciones a empresas y redes sociales que dirigen su publicidad conforme al perfil y hábitos de sus usuarios, independientemente de su lugar de residencia;
b. obligaciones de notificación y aviso, multas y sanciones para las empresas, sus filiales y empleados que hagan mal uso, comprometan o pierdan datos personales contenidos en bases de datos, servidores y sistemas personales de cómputo;
c. sanciones y multas por el mal uso de datos personales derivados de delitos cometidos por terceras personas, a través de sistemas de cómputo e Internet; y
d. mecanismos eficientes y ágiles para resolver controversias entre empresas e individuos derivado del mal uso o la pérdida de datos personales, independientemente de los recursos administrativos y judiciales que sean aplicables.
"Neutralidad de la red"
En numerosos países, de los cuales México sólo es excepción por lo escaso del debate, se enfrenta una situación compleja en la toma de decisiones para la administración del tráfico en las redes de Internet. Al consolidarse algunos grandes proveedores de servicios de conectividad y acceso a Internet, con un gran poder en sus mercados, y al aliarse estos proveedores con otros de contenidos y servicios como video y otros de entretenimiento, y al mismo tiempo al aumentar el tráfico originado por la creación y producción propias de los usuarios, los intercambios horizontales de información, y otros factores de consumo creciente de anchura de banda, se genera la tentación para los grandes proveedores de privilegiar el tráfico que le produce utilidades por sobre el generado por los usuarios.
Este debate se conoce como de "neutralidad de la red" y debe ser abierto en nuestro país con una participación franca de las diversas partes interesadas. Si bien hay motivos importantes, benéficos tanto para la empresa como para sus clientes, para realizar una buena ingeniería de tráfico, se requiere una transparencia de nuevo alcance para proteger los derechos de los usuarios, incluso sus derechos ciudadanos y de consumidores, ante los que pueden ser embates considerables por la distorsión de las condiciones del tráfico de paquetes IP. Si bien la máxima "todos los paquetes IP son iguales" puede ser considerada impráctica, es una guía importante para orientar este importante debate.
6. Convocatoria a usar Internet para la concordia.
Conforme el uso de Internet crece y conforme los programas y bases de datos que se pueden utilizar aumentan en complejidad, claridad de interfases, facilidad de uso; y al paso al que, entonces, es posible para universos crecientes de usuarios hacer una utilización original y expresiva de Internet, es natural que en Internet se expresen más y más formas de conducta humana - constructivas unas, destructivas otras. La sed de conocimiento y la voluntad de servir se pueden presentar y propagar, pero también se propagan la ambición, el delito, el hostigamiento, y otras conductas destructivas. Quien hace uso de Internet desde este ángulo encuentra un espacio de rápida propagación, inmunidad transfronteriza, anonimato u ocultamiento, y víctimas inocentes, en proporciones nunca antes vistas.
Si bien las conductas negativas en general no son originales de Internet, muchas han encontrado un rápido despliegue; por la originalidad del medio, entre otras razones, estas conductas además son convertidas en objetos de atención y usados para crear miedo y desconfianza (desconfianza que es particularmente lesiva para el desarrollo de Internet en su conjunto).
La sociedad mexicana necesita un nuevo impulso hacia la mejor comprensión de Internet y a partir de ella, una separación entre lo que tecnológicamente es posible y lo que para la sociedad es deseable, así como entre lo que se puede hacer regulando el desarrollo y la implantación de la red, y lo que es estrictamente producto de la conducta humana. Evitar el delito así como evitar la confrontación y la discordia son materias de regulación de la conducta, no de la tecnología.
Necesitamos una concientización y educación profundas acerca de la administración de los riesgos que a través de Internet se hacen patentes para nuestros niños y jóvenes - mejoras en la práctica jurídica, legal y forense pero también en la educación de padres, maestros, directivos, y los propios niños y jóvenes, para un uso menos intrusivo e intranquilizante.
Necesitamos una nueva forma de coexistencia civil, basada en la argumentación ordenada, racional y consistente, no en la polarización, la confrontación, y el agudizamiento de las diferencias. La tecnología de Internet en sí misma no puede ser regulada para evitar la difusión de un video que pueda ser considerado ofensivo, difamatorio, o falso. Las leyes han resultado fallidas para regular las formas de la expresión política en Internet. Nos queda sólo la autorregulacion, dentro de la libertad de expresión, para frenar las tendencias a la polarización que pueden destruirnos. Internet puede proveernos medios de diálogo racional, pausado, frío, para identificar las diferencias y los problemas, las soluciones y los acuerdos. Usando los medios que provee Internet nuestra sociedad puede masificar el diálogo, puede profundizarlo, puede ordenarlo en atención a la prioridad de los asuntos, puede llevarlo dentro de un marco de tolerancia y escucha. Pero no es Internet por sí solo quien logrará esto: convocamos a todos los participantes en la gran conversación pública nacional a servirse de Internet en forma constructiva y tolerante, a fortalecer los principios y las ideas en forma que conduzca a cada vez más comunicación y la construcción de un futuro colectivo promisorio.
Apartado específico sobre la regulación de los contenidos con mensajes políticos en Internet
La Legislación electoral mexicana ha tenido en los últimos años una dinámica evolución para promover la apertura democrática mientras se afinan las reglas del juego electoral buscando hacerlo más plural y equitativo.
La estrecha vigilancia en el uso de medios masivos de comunicación, especialmente los medios de radiodifusión (radio, TV) es indispensable al usar éstos un recurso propiedad de la Nación y concesionado por el Estado (el espectro radioeléctrico) y una vez que, dada su naturaleza de comunicación masiva, el acceso que pueden proveer estos medios para la expresión de opiniones a la mayoría de la población se encuentra inherentemente limitado.
Internet, como un medio abierto, donde potencialmente cada usuario puede hacer uso de la Red como un medio de expresión, es un medio que sin embargo amerita un trato diferente al de los medios de radiodifusión, particularmente en la expresión de mensajes políticos por parte de los ciudadanos toda vez que:
a. A diferencia de los canales de radio o TV que pueden ser vistos como (desde el punto de vista de su capacidad de transmisión de contenidos y de acuerdo a una definición económica) “bienes privados” (la transmisión de contenidos en un canal de TV o estación de radio por parte de un concesionario excluye su uso potencial por parte de terceros), la Internet es un “bien público”, donde la difusión de un mensaje por parte de un usuario no excluye al resto de los usuarios de la posibilidad de hacer lo mismo simultáneamente.
b. La expresión de mensajes en sitios de comunidades de Internet ya sea para intercambiar textos cortos (estilo Twitter), publicar ensayos (blogs) o compartir videos (estilo YouTube) puede darse sin la necesidad de que el usuario compre un espacio para su difusión ni queda al arbitrio de un editor (a diferencia de la prensa, la radio y la TV). Si bien el uso de estos sitios puede ser claramente usado por organizaciones políticas encubriendo sus mensajes de falsas “espontáneas” expresiones ciudadanas, distinguir entre un tipo de mensajes y otros es prácticamente imposible. Más aún, cuando estas expresiones se dan generalmente en tono de sátira y en espacios abiertos a la réplica y contraréplica, es difícil compararlas a un spot publicitario en TV nacional.
Por lo anterior, es recomendable proceder con cautela antes de intentar aplicar las mismas reglas que si bien indispensables para el sano juego democrático en otros medios de comunicación, pueden tener efectos de desincentivo a la participación ciudadana en la vida política del país.
Responsable: Alejandro Pisanty
Contribuciones de: Erik Huesca, Alejandro Martínez Varela, Alejandro Pisanty, Carlos Silva, Cristos Velasco
Versión actualizada el 18 de mayo de 2009 a las 14 hrs.
domingo, febrero 15, 2009
Delitos informáticos, privacidad, y... ¡banda ancha!
El pasado miércoles 11 de febrero de 2009 participé en el Foro Internacional: Delitos Informáticos y Privacidad que organizó la Comisión Especial de la Cámara de Diputados para el Acceso Digital a los Mexicanos, fundada por el Dip. Carlos Torres Torres y presidida actualmente por el Dip. Dr. Antonio Vega.
En el Foro hubo ponencias y discusiones interesantes e instructivas. Es sano que tanto los diputados presentes como sus equipos de trabajo estén escuchando la información técnica proveniente de expertos y la visión de al menos parte de la sociedad sobre temas tan decisivos como éstos.
El cuadro de conjunto que retengo es el de un vivo interés en los temas de delitos cibernéticos (y el enorme interés en lo cibernético como medio para cometer y/o perseguir delitos que preexisten a la computación y las redes), algunos avances interesantes en su comprensión, y enfoques muy específicos sobre las necesidades de legislación que provienen de la práctica.
Así las autoridades periciales están pidiendo mecanismos para solicitar la conservación de datos de conexión en situaciones que pudieran posteriormente requerir esos datos como medios de investigación o prueba de delitos, y la Comisión de Grupos Vulnerables que preside la Dip. Laura Rojas ha construido un aparato discursivo sofisticado basado en la prevención y la educación además de la persecución de delitos muchas veces inasibles.
Llamó poderosamente la atención la intervención del Ing. Fernando Solcá, Presidente de AMIPCI y directivo de ScotiaBank, en el sentido de que:
1. se debe mantener elevada la seguridad en las transacciones en Internet pero sin que una inapropiada administracion del riesgo vuelva demasiado bromosas, y por ello poco atractivas, esas transacciones;
2. sobre un piso de administración del riesgo razonable, lo que más importa hacer es impulsar el crecimiento de las transacciones en línea (bancarias, comerciales, ciudadanas, etc.) y la disponibilidad de banda ancha accesible para todos. Sin banda ancha no hay progreso, sería una forma sucinta de resumir este punto.
En el Foro también encontré novedosa la presentación de Víctor Chapela con varias propuestas legislativas importantes, que precisamente, como las de la PGR, provienen del análisis de los obstáculos encontrados en el trabajo de seguridad informática.
Tuve ocasión de describir el trabajo del grupo eCrime, que formamos entre la UNAM y varios bancos e intermediarios financieros, así como autoridades, y que por varios años ha realizado una labor muy eficaz de combate al "phishing". A diferencia del muy buen trabajo mostrado por Ecija Abogados, de España, en ese país, el nuestro ha sido no comercial, multisectorial, y mucho más espontáneo.
Hubo muchas otras intervenciones importantes - el ánimo de brevedad y seguramente mi propio sesgo me invitan a dejarlas para otra ocasión.
En el Foro hubo ponencias y discusiones interesantes e instructivas. Es sano que tanto los diputados presentes como sus equipos de trabajo estén escuchando la información técnica proveniente de expertos y la visión de al menos parte de la sociedad sobre temas tan decisivos como éstos.
El cuadro de conjunto que retengo es el de un vivo interés en los temas de delitos cibernéticos (y el enorme interés en lo cibernético como medio para cometer y/o perseguir delitos que preexisten a la computación y las redes), algunos avances interesantes en su comprensión, y enfoques muy específicos sobre las necesidades de legislación que provienen de la práctica.
Así las autoridades periciales están pidiendo mecanismos para solicitar la conservación de datos de conexión en situaciones que pudieran posteriormente requerir esos datos como medios de investigación o prueba de delitos, y la Comisión de Grupos Vulnerables que preside la Dip. Laura Rojas ha construido un aparato discursivo sofisticado basado en la prevención y la educación además de la persecución de delitos muchas veces inasibles.
Llamó poderosamente la atención la intervención del Ing. Fernando Solcá, Presidente de AMIPCI y directivo de ScotiaBank, en el sentido de que:
1. se debe mantener elevada la seguridad en las transacciones en Internet pero sin que una inapropiada administracion del riesgo vuelva demasiado bromosas, y por ello poco atractivas, esas transacciones;
2. sobre un piso de administración del riesgo razonable, lo que más importa hacer es impulsar el crecimiento de las transacciones en línea (bancarias, comerciales, ciudadanas, etc.) y la disponibilidad de banda ancha accesible para todos. Sin banda ancha no hay progreso, sería una forma sucinta de resumir este punto.
En el Foro también encontré novedosa la presentación de Víctor Chapela con varias propuestas legislativas importantes, que precisamente, como las de la PGR, provienen del análisis de los obstáculos encontrados en el trabajo de seguridad informática.
Tuve ocasión de describir el trabajo del grupo eCrime, que formamos entre la UNAM y varios bancos e intermediarios financieros, así como autoridades, y que por varios años ha realizado una labor muy eficaz de combate al "phishing". A diferencia del muy buen trabajo mostrado por Ecija Abogados, de España, en ese país, el nuestro ha sido no comercial, multisectorial, y mucho más espontáneo.
Hubo muchas otras intervenciones importantes - el ánimo de brevedad y seguramente mi propio sesgo me invitan a dejarlas para otra ocasión.
martes, diciembre 09, 2008
¿Banda ancha o triple play? la Compañía de Luz, un nuevo jugador
Una nota periodística del diario El Economista informa que la compañía gubernamental Luz y Fuerza del Centro, antes Compañía de Luz y Fuerza del Centro (En Liquidación) [lectores no mexicanos: sí, así se llama, no es broma] está pidiendo los permisos necesarios para crear una filial que se dedique a servicios de telecomunicaciones en el esquema de "triple play".
La red de la Compañía de Luz aportaría aproximadamente 1,000 kilómetros de fibra óptica (pocos en comparación con los entre 20 y 40,000 que se reportan para la CFE y muchos más de Telmex, pero críticamente ubicados en la mayor concentración económica y de población del país) al esquema nacional, con un valor adicional si se lograran buenos resultados: la interconexión con la red de la CFE para la zona centro de México. Destaca en la nota la observación de que la relación laboral de la nueva filial no se haría con base en la que actualmente tiene la ex-CLyFC (E. L.) [sic, de veras] con el Sindicato Mexicano de Electricistas. No hace comentario alguno sobre la agregación de servicios de banda ancha que tan dramáticamente necesitan el país my más agudamente aún la zona servida por la ex-CLyFC (E.L.).
Mis amigos aficionados al béisbol sabrán juzgar mejor si lo que se logre será un triple play de voz, datos y video que sirva al país, o añadir outs en conectividad y servicios al que ya nos tiene anotado la ex-nCLyFC (E.L.) en el abasto eléctrico.
La red de la Compañía de Luz aportaría aproximadamente 1,000 kilómetros de fibra óptica (pocos en comparación con los entre 20 y 40,000 que se reportan para la CFE y muchos más de Telmex, pero críticamente ubicados en la mayor concentración económica y de población del país) al esquema nacional, con un valor adicional si se lograran buenos resultados: la interconexión con la red de la CFE para la zona centro de México. Destaca en la nota la observación de que la relación laboral de la nueva filial no se haría con base en la que actualmente tiene la ex-CLyFC (E. L.) [sic, de veras] con el Sindicato Mexicano de Electricistas. No hace comentario alguno sobre la agregación de servicios de banda ancha que tan dramáticamente necesitan el país my más agudamente aún la zona servida por la ex-CLyFC (E.L.).
Mis amigos aficionados al béisbol sabrán juzgar mejor si lo que se logre será un triple play de voz, datos y video que sirva al país, o añadir outs en conectividad y servicios al que ya nos tiene anotado la ex-nCLyFC (E.L.) en el abasto eléctrico.
martes, septiembre 16, 2008
Índice de Calidad de Banda Ancha: México en el lugar 39
Acabo de conocer un estudio preparado conjuntamente por la Said Buisness School de la Universidad de Oxford y la Universidad de Oviedo (con patrocinio de Cisco, que hay que tener en cuenta para entender un posible sesgo del trabajo). En éste, se define un "ïndice de calidad de banda ancha" ("Broadband Quality Index") que pondera tres factores clave para la calidad de los servicios de Internet de banda ancha, a saber, anchura de banda efectiva de bajada, anchura de banda efectiva de subida, y latencia. "Efectiva" quiere decir "medida" y no "anunciada". La ponderación es 55% anchura de subida, 23% anchura de bajada, y 22% latencia. El liderazgo de un país se define por este índice y la disponibilidad (a bajo precio) de las redes de banda ancha.
Los autores del estudio consideran que los índices deseables para el uso actual de Internet son 3.75, 1 y 95 (respectivamente: Mbps de bajada, Mbps de subida, milisegundos de latencia), y para dentro de pocos años, 2011-2015, 11.25, 5, 60 en los mismos índices. Sólo Japón cumple ya con estos criterios, que están basados en la mezcla de aplicaciones del futuro inmediato - HDTV, video-chat, etc.
Es decir, para las aplicaciones de hoy un usuario debería contar con conexiones de 5 Mbps y en cinco años estos enlaces deberán ser de 16 Mbps, y en el proceso deberá reducirse en un tercio la latencia del tráfico.
México aparece en el lugar 39 de este índice. Vale la pena subrayar que incluso países con altos índices de banda ancha pierden lugares en la tabla por la latencia, que como muchos saben, puede ser fatal para las aplicaciones de mayor interés - no sólo el recreativo, sino sobre todo el educativo y cultural. En la medida en que estos aspectos sean considerados importantes para la evolución de una sociedad - ¿y no deben serlo siempre la educación y la cultura? - estos índices serán una medida del éxito de las políticas públicas en materia de conectividad, y apenas la base sobre la que podrán planearse las políticas públicas en educación y en la promoción de la economía digital.
Una consideración para cerrar: ¿si éstas son las anchuras de banda y condiciones de "performance" de la red para los usuarios domésticos, cuáles son las correspondientes para las redes avanzadas, como las de las RNEI's o NRENs? Seguramente se necesitará hacer un estudio más detallado, pero en primera inspección todos los países avanzados mencionados en el estudio cuentan con redes de investigación que proveen longitudes de onda sobre las cuales se montan comunicaciones de 1 a 10 Gbps. En sus laboratorios se trabaja con tecnologías nuevas para proveer 40 Gbps y 100 Gbps (véase por ejemplo el trabajo que hace en Cambridge el investigador mexicano José Bernardo Rosas Fernández). El factor parece ser de 10,000. Eso significa que incluso en la actualidad, cuando en México las conexiones domésticas de banda ancha son nominalmente de 2 Mbps y normalmente rinden la mitad, la red de investigación debería ser ya de 1 Gbps en sus conexiones a las instituciones (unas 30 veces más que el factor actual).
Los autores del estudio consideran que los índices deseables para el uso actual de Internet son 3.75, 1 y 95 (respectivamente: Mbps de bajada, Mbps de subida, milisegundos de latencia), y para dentro de pocos años, 2011-2015, 11.25, 5, 60 en los mismos índices. Sólo Japón cumple ya con estos criterios, que están basados en la mezcla de aplicaciones del futuro inmediato - HDTV, video-chat, etc.
Es decir, para las aplicaciones de hoy un usuario debería contar con conexiones de 5 Mbps y en cinco años estos enlaces deberán ser de 16 Mbps, y en el proceso deberá reducirse en un tercio la latencia del tráfico.
México aparece en el lugar 39 de este índice. Vale la pena subrayar que incluso países con altos índices de banda ancha pierden lugares en la tabla por la latencia, que como muchos saben, puede ser fatal para las aplicaciones de mayor interés - no sólo el recreativo, sino sobre todo el educativo y cultural. En la medida en que estos aspectos sean considerados importantes para la evolución de una sociedad - ¿y no deben serlo siempre la educación y la cultura? - estos índices serán una medida del éxito de las políticas públicas en materia de conectividad, y apenas la base sobre la que podrán planearse las políticas públicas en educación y en la promoción de la economía digital.
Una consideración para cerrar: ¿si éstas son las anchuras de banda y condiciones de "performance" de la red para los usuarios domésticos, cuáles son las correspondientes para las redes avanzadas, como las de las RNEI's o NRENs? Seguramente se necesitará hacer un estudio más detallado, pero en primera inspección todos los países avanzados mencionados en el estudio cuentan con redes de investigación que proveen longitudes de onda sobre las cuales se montan comunicaciones de 1 a 10 Gbps. En sus laboratorios se trabaja con tecnologías nuevas para proveer 40 Gbps y 100 Gbps (véase por ejemplo el trabajo que hace en Cambridge el investigador mexicano José Bernardo Rosas Fernández). El factor parece ser de 10,000. Eso significa que incluso en la actualidad, cuando en México las conexiones domésticas de banda ancha son nominalmente de 2 Mbps y normalmente rinden la mitad, la red de investigación debería ser ya de 1 Gbps en sus conexiones a las instituciones (unas 30 veces más que el factor actual).
viernes, abril 18, 2008
Banda ancha: tres días, tres personas, tres visiones
En los últimos tres días me he encontrado con tres visiones acerca de la banda ancha y el desarrollo de México que bien vale la pena poner donde se vean juntas:
1. Sergio Sarmiento, a mi juicio muy atinadamente, habla a favor de la disponibilidad de redes de banda ancha como un elemento fundamental para el desarrollo. Buenos y claros argumentos a favor de la disponibilidad de estas redes y de la de frecuencias libres para proveerlas con conexión inalámbrica. Si acaso yerra es en identificar banda ancha con (A)DSL, tecnología adecuada para el hogar y pequeñas instalaciones organizacionales, y no con un espectro más amplio de tecnologías, entre las cuales están los enlaces dedicados y las "lambdas", otra manera de proveer conectividad a través de enlaces dedicados. Si en ADSL y enlaces como E1's o STM-1's el problema es de altos precios por escasa competencia, en fibra obscura es simplemente la ausencia del producto en el mercado. Mucho más grave. Y lo es más si la CFE no abre una ventana hacia las necesidades de la investigación y la educación. Al parecer un detonante del artículo de Sergio es la baja calificación con que aparece México en el informe de la OCDE sobre penetración de banda ancha.
2. Andrés Oppenheimer (¡yo citando a Oppenheimer después de lo que nos hemos desgreñado! - claro, en confrontaciones de ideas de buena fe) parece coincidir con la visión de la UNAM al clamar por mayores inversiones en educación superior como ejes del desarrollo. Andrés escribe impulsado por las malas calificaciones o más bien malas ubicaciones aplicadas por el Foro Económico Mundial a países latinoamericanos en el Índice de Preparación Digital al que me he referido en entradas anteriores. Y apunta: "los autores del ranking, titulado Índice Global de Tecnología de la Información, me señalaron que la conectividad es, cada vez más, la clave para lograr crecimiento a largo plazo" y "que la caída de la región no se debe a que sus países hayan dejado de invertir en infraestructura de internet, educación o innovación, sino a que otros, en diferentes regiones, lo están haciendo a mayor velocidad."
3. Cito un boletín de prensa de la UNAM, "el director general de Telmex, Héctor Slim Seade, destacó que un factor esencial en el desarrollo acelerado que el país requiere, es la incorporación de la Internet al sistema educativo mexicano en todos sus niveles y especialidades. La principal limitante para el crecimiento de la banda ancha en la nación, agregó, es que cuatro de cada cinco hogares no tienen computadora, de éstos, aproximadamente el 80 por ciento ya cuenta con acceso a Internet; de ahí la importancia de incrementar la penetración de equipos en las viviendas."
Es decir, en mi traducción un poco peatonal, "el problema no es que no la vendo sino que no la compran".
Debe irse aclarando que hablar de banda ancha puede perdir sentido si no se habla con claridad. Y aunque la evolución del mercado del consumidor podría llevar a una elevación más rápida de las conexiones a Internet de banda ancha para los hogares y las pequeñas instalaciones, el problema de fondo, la disponibilidad de banda ancha en enlaces de alta calidad, en capas bajas del modelo de la red, con tecnología innovadora, y dejando al usuario el control del canal, sigue siendo un tema de crisis que habrá que enfrentar con inteligencia y al que el gobierno no puede eludir por mucho tiempo sin empezar a hacer inequívoca su responsabilidad. Oigamos a Cowhey... estamos condenando a las grandes empresas a 7 años de retraso y a la sociedad a 15 cada día que no proveemos banda ancha real en la infraestructura para la innovación.
En CUDI la conducción del proyecto Internet 2 en México está buscando nuevas y creativas maneras de hacer clara esta necesidad y de explorar alternativas para proveer el recurso a trabajos académicos de primera que hoy están en riesgo. La Sociedad Internet de México, como ISOC toda, también se ha ocupado del asunto. Ojalá logremos un impacto positivo.
1. Sergio Sarmiento, a mi juicio muy atinadamente, habla a favor de la disponibilidad de redes de banda ancha como un elemento fundamental para el desarrollo. Buenos y claros argumentos a favor de la disponibilidad de estas redes y de la de frecuencias libres para proveerlas con conexión inalámbrica. Si acaso yerra es en identificar banda ancha con (A)DSL, tecnología adecuada para el hogar y pequeñas instalaciones organizacionales, y no con un espectro más amplio de tecnologías, entre las cuales están los enlaces dedicados y las "lambdas", otra manera de proveer conectividad a través de enlaces dedicados. Si en ADSL y enlaces como E1's o STM-1's el problema es de altos precios por escasa competencia, en fibra obscura es simplemente la ausencia del producto en el mercado. Mucho más grave. Y lo es más si la CFE no abre una ventana hacia las necesidades de la investigación y la educación. Al parecer un detonante del artículo de Sergio es la baja calificación con que aparece México en el informe de la OCDE sobre penetración de banda ancha.
2. Andrés Oppenheimer (¡yo citando a Oppenheimer después de lo que nos hemos desgreñado! - claro, en confrontaciones de ideas de buena fe) parece coincidir con la visión de la UNAM al clamar por mayores inversiones en educación superior como ejes del desarrollo. Andrés escribe impulsado por las malas calificaciones o más bien malas ubicaciones aplicadas por el Foro Económico Mundial a países latinoamericanos en el Índice de Preparación Digital al que me he referido en entradas anteriores. Y apunta: "los autores del ranking, titulado Índice Global de Tecnología de la Información, me señalaron que la conectividad es, cada vez más, la clave para lograr crecimiento a largo plazo" y "que la caída de la región no se debe a que sus países hayan dejado de invertir en infraestructura de internet, educación o innovación, sino a que otros, en diferentes regiones, lo están haciendo a mayor velocidad."
3. Cito un boletín de prensa de la UNAM, "el director general de Telmex, Héctor Slim Seade, destacó que un factor esencial en el desarrollo acelerado que el país requiere, es la incorporación de la Internet al sistema educativo mexicano en todos sus niveles y especialidades. La principal limitante para el crecimiento de la banda ancha en la nación, agregó, es que cuatro de cada cinco hogares no tienen computadora, de éstos, aproximadamente el 80 por ciento ya cuenta con acceso a Internet; de ahí la importancia de incrementar la penetración de equipos en las viviendas."
Es decir, en mi traducción un poco peatonal, "el problema no es que no la vendo sino que no la compran".
Debe irse aclarando que hablar de banda ancha puede perdir sentido si no se habla con claridad. Y aunque la evolución del mercado del consumidor podría llevar a una elevación más rápida de las conexiones a Internet de banda ancha para los hogares y las pequeñas instalaciones, el problema de fondo, la disponibilidad de banda ancha en enlaces de alta calidad, en capas bajas del modelo de la red, con tecnología innovadora, y dejando al usuario el control del canal, sigue siendo un tema de crisis que habrá que enfrentar con inteligencia y al que el gobierno no puede eludir por mucho tiempo sin empezar a hacer inequívoca su responsabilidad. Oigamos a Cowhey... estamos condenando a las grandes empresas a 7 años de retraso y a la sociedad a 15 cada día que no proveemos banda ancha real en la infraestructura para la innovación.
En CUDI la conducción del proyecto Internet 2 en México está buscando nuevas y creativas maneras de hacer clara esta necesidad y de explorar alternativas para proveer el recurso a trabajos académicos de primera que hoy están en riesgo. La Sociedad Internet de México, como ISOC toda, también se ha ocupado del asunto. Ojalá logremos un impacto positivo.
domingo, septiembre 23, 2007
Congreso Internet 2007
Llevamos a cabo con éxito el Congreso Internet 2007 que organizamos entre DGSCA-UNAM e ISOC México. Contamos con excelentes expositores y se dieron discusiones sustantivas y animadas. Creo que fue especialmente exitoso producir el contacto entre el mundo más activo en el Internet comercial, el de las redes sociales, y los otros espacios que regularmente cubrimos, como el tecnológico, el académico, el de las organizaciones sociales, el del desarrollo, y el de las políticas públicas y el gobierno. ISOC sin duda es un actor en el Internet mexicano que logra un impacto importante mediante acciones como la realización de estos congresos.
Indudablemente para muchos de los asistentes, uno de los momentos más significativos del Congreso se dio cuando Erik Huesca, Fabián Romo, Hans Ludwing Reyes y yo documentamos la situación crítica de las redes avanzadas en México. Como es sabido, la anchura de banda y características técnicas de la red de CUDI, la Internet 2 de México, no han cambiado en casi una década de operación del Consorcio.
Y como bien lo expresó Carlos Casasús, en respuesta a nuestro cuestionamiento, el problema es que no están presentes en el mercado los bienes y servicios que se necesitan para hacer redes avanzadas: fibra obscura, y de manera complementaria, enlaces de banda ancha (1 Gbps en adelante); los enlaces disponibles, E1, E3, STM-1, tienen precios inaccesibles, y fuera de norma en una comparación internacional. He usado LinkedIn y otras herramientas de mercado recientemente para documentar esta afirmación.
Urge que las instituciones académicas y otros polos de innovación contemos con estas infraestructuras fundamentales, para que la intensa creatividad, que literalmente hierve en la comunidad de Internet en México, entre jóvenes, empresarios, técnicos, funcionarios, académicos, líderes sociales, etc., encuentre realmente un espacio de expansión.
Indudablemente para muchos de los asistentes, uno de los momentos más significativos del Congreso se dio cuando Erik Huesca, Fabián Romo, Hans Ludwing Reyes y yo documentamos la situación crítica de las redes avanzadas en México. Como es sabido, la anchura de banda y características técnicas de la red de CUDI, la Internet 2 de México, no han cambiado en casi una década de operación del Consorcio.
Y como bien lo expresó Carlos Casasús, en respuesta a nuestro cuestionamiento, el problema es que no están presentes en el mercado los bienes y servicios que se necesitan para hacer redes avanzadas: fibra obscura, y de manera complementaria, enlaces de banda ancha (1 Gbps en adelante); los enlaces disponibles, E1, E3, STM-1, tienen precios inaccesibles, y fuera de norma en una comparación internacional. He usado LinkedIn y otras herramientas de mercado recientemente para documentar esta afirmación.
Urge que las instituciones académicas y otros polos de innovación contemos con estas infraestructuras fundamentales, para que la intensa creatividad, que literalmente hierve en la comunidad de Internet en México, entre jóvenes, empresarios, técnicos, funcionarios, académicos, líderes sociales, etc., encuentre realmente un espacio de expansión.
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