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miércoles, agosto 27, 2008

Recomendaciones para una Red Nacional del Conocimiento del Dr. Sam Pitroda

Este 26 de agosto de 2008 se llevó a cabo en la Cámara de Diputados el Foro sobre el proyecto Red Nacional del Conocimiento al que me he referido en este blog y sobre el cual me propongo hacer varias notas más. Partiendo de una definición relativamente amplia del concepto de "red nacional del conocimiento" (una infraestructura, una alianza, etc.) conviene destacar las recomendaciones y consideraciones del Dr. Sam Pitroda (Satyanaram Gangaram Pitroda) quien preside la Comisión Nacional del Conocimiento de India.

En la presentación del Dr. Sam Pitroda, presidente de la Comisión Nacional del Conocimiento de la India, se presentan las siguientes recomendaciones, que tienen mucho de aplicable en nuestro contexto nacional:

  1. Las redes de conocimiento deben ser nacionales, conectando a todas las instituciones del país que crean conocimiento. Son responsabilidad del gobierno, no de entes privados aislados.
  2. Hay muchas maneras de conectar la red. Convienen más aquéllas que utilizan infraestructuras existentes, por ejemplo, fibra óptica disponible. Hay una preferencia por usar fibra obscura. Partiendo de la infraestructura existente, hay que prever darle soporte y “upgrades” frecuentes, que deben ser planeados. El marco temporal de la obsolescencia para el reemplazo es de tres años.
  3. Debe definirse claramente una arquitectura de la red. Entre otros puntos, decidir cómo se va a manejar el protocolo IP, qué versión se va a utilizar, si la red va a tener un solo “core” o varios interconectados (y cómo). La arquitectura debe estar orientada a soportar las aplicaciones pues son éstas las que crearán la demanda. Debe enfocarse la operación inicial en grupos académicos y de desarrollo que demuestren los beneficios de la red en corto plazo para impulsar más rápidamente el impacto de la red.
  4. Conectar con e-gobierno, en especial con los proyectos que a la vez dan servicio e impulsan nueva tecnología. Una métrica de la India: 6,000 desarrolladores han trabajado por 20 años en los sistemas de e-gobierno. [Nota de APB: en México proyectos como sistemas de administración de identidad y sus aplicaciones como firma electrónica serían de “grand challenge” y servirían tanto para exigir e impulsar innovación tecnológica y formación de recursos humanos avanzados, como para dar servicio a la población más amplia.]
  5. La seguridad y la privacidad son consideraciones primordiales. Los investigadores, por ejemplo, tienen la doble consideración de que deben mantener confidenciales los datos en curso de su investigación y los desarrollos tecnológicos, y de que deben difundir ampliamente sus resultados, compartir datos a distancia en grandes colaboraciones, etc. Es indispensable definir estándares, jerarquías, etc.
  6. Se debe construir con la red un apoyo a las LANs [usa LANs en un sentido relativamente suelto – en muchos casos para nosotros serían WANs, MANs y más]. Todas las instituciones de la red tendrán que mejorar y hacer “upgrades” en sus redes para poder funcionar en la Red Nacional. Los fondos para este fin deben ser provistos por el gobierno.
  7. Se deben planear desde el principio costos y estructuras de costo. La estructura de costo define costos generalizados y locales, inversión y gasto, inversión inicial y actualizaciones posteriores, etc. Es imprescindible el fondeo del gobierno.
  8. La organización de la Red Nacional le debe dar autonomía.
  9. La “propiedad” de la Red Nacional debe residir en los usuarios. Éstos la ejercen a través de la estructura de gobierno corporativo (o gobernanza) de la Red, en sus órganos colegiados, consejo directivo, comités, etc.
  10. El trabajo inicial debe ser encabezado por un grupo de 8 a 10 personas comptentes, preocupadas por el tema, y comprometidas.

Pitroda añade las siguientes consideraciones memorables:

  1. México fue la capital del conocimiento de América hasta hace pocos siglos y debe volver a serlo.
  2. Hay muchísimos jóvenes sumamente talentosos en México. Necesitan dos herramientas para que su talento fructifique:
    1. Inglés (la Comisión Nacional del Conocimiento de la India llegó al extremo de proponer su enseñanza desde el primer año de primaria, pasando por encima de oposición que veía la propuesta como neocolonial.
    2. Redes.
  3. La Red Nacional no presta servicio a consumidores finales sino a las instituciones (a pregunta del público).
  4. Sobre Ciudades Digitales (a pregunta del público): es imprescindible la información de la ciudad para usuarios móviles; son valiosos los sistemas de pago móviles para servicios tan básicos como el estacionamiento; la instrucción para producir estos sistemas debe venir del mando más alto; los sistemas de la Ciudad Digital deben orientarse a satisfacer las necesidades de la población en educación, alimentación, salud, techo, y entretenimiento; conviene empezar con poco en cada una y construir progresivamente el sistema completo.
  5. México debe aprovechar el potencial de sus migrantes como lo ha hecho, en forma muy exitosa, la India.
  6. El operador de la red debe ser dedicado (no puede atender al mismo tiempo las necesidades de la red avanzada y las de sus clientes). La anchura de banda en México es demasiado cara. La operación de la Red no le sustrae ni roba clientes a los operadores comerciales; al contrario, los crea.

viernes, agosto 22, 2008

Más conectividad... ¿o menos?

En un evento de la semana próxima (26 de agosto de 2008) en la Cámara de Diputados, a decir del Portal del Desarrollo, se presentará una discusión sobre el modelo de la Red Nacional del Conocimiento propuesta para México. Son notorios tanto los puntos que tiene en común como los que no con el evento de la revista Política Digital al que hice referencia unos párrafos antes en este mismo blog. Uno no puede sino desear que haya una clara articulación de estrategias.

México necesita sin duda alguna al menos dos avances sustantivos en el aprovisionamiento de nuevas redes de comunicación (para Internet, digámoslo explícitamente) de carácter público:

1. una extensión del alcance de las redes de banda ancha y alta calidad para los proyectos más diversos de la sociedad que no sean susceptibles, al menos en su inicio, de sustentarse en mecanismos de mercado. No son sólo proyectos de gobierno. Son proyectos de pequeños negocios basados en tecnología, son accesos a pequeños negocios que no son de base tecnológica pero requieren comunicación por Internet, son proyectos sociales, académicos, personales: los "proyectos de autonomía" que describe Castells en su libro de 2007, maravilloso, sobre la transición a la Sociedad Red, que he reseñado aquí;

2. una red de "core" de muy alto rendimiento con distribución y acceso igualmente de alto rendimiento para los grandes proyectos académicos, principalmente de las universidades pero también de otros tipos de instituciones, entregada en fibra obscura para algunos de sus usos y administrada, para otros. El mínimo absoluto deseable de anchura de banda es 1 Gbps y las aplicaciones de muchos proyectos requieren conectividad internacional a 10 Gbps. Ah, y hay mexicanos convencidos y competentes para usarlas; véase entre otros a José Bernardo Rosas, a quien conocí ayer, quien ha alcanzado algunos récords de velocidad y lleva su vida regularmente a 40 Gbps.

Para que estos dos grupos de metas sean alcanzables se requiere un "core" público que casi inevitablemente deberá funcionar fuera del mercado, como lo fue la red inicial de CUDI, provista por una empresa pública o privada visionaria y nacionalista.

Y, lo más difícil de lograr una vez que se disponga de la red, una arquitectura institucional, una gobernanza, sin desperdicios ni duplicaciones que enfoque los esfuerzos en logros reales con impacto medible y centrada claramente en su visión.

¿Estamos acercándonos a esa arquitectura o están en marcha fuerzas centrífugas capaces de impedirlo?