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martes, septiembre 16, 2008

Índice de Calidad de Banda Ancha: México en el lugar 39

Acabo de conocer un estudio preparado conjuntamente por la Said Buisness School de la Universidad de Oxford y la Universidad de Oviedo (con patrocinio de Cisco, que hay que tener en cuenta para entender un posible sesgo del trabajo). En éste, se define un "ïndice de calidad de banda ancha" ("Broadband Quality Index") que pondera tres factores clave para la calidad de los servicios de Internet de banda ancha, a saber, anchura de banda efectiva de bajada, anchura de banda efectiva de subida, y latencia. "Efectiva" quiere decir "medida" y no "anunciada". La ponderación es 55% anchura de subida, 23% anchura de bajada, y 22% latencia. El liderazgo de un país se define por este índice y la disponibilidad (a bajo precio) de las redes de banda ancha.

Los autores del estudio consideran que los índices deseables para el uso actual de Internet son 3.75, 1 y 95 (respectivamente: Mbps de bajada, Mbps de subida, milisegundos de latencia), y para dentro de pocos años, 2011-2015, 11.25, 5, 60 en los mismos índices. Sólo Japón cumple ya con estos criterios, que están basados en la mezcla de aplicaciones del futuro inmediato - HDTV, video-chat, etc.

Es decir, para las aplicaciones de hoy un usuario debería contar con conexiones de 5 Mbps y en cinco años estos enlaces deberán ser de 16 Mbps, y en el proceso deberá reducirse en un tercio la latencia del tráfico.

México aparece en el lugar 39 de este índice. Vale la pena subrayar que incluso países con altos índices de banda ancha pierden lugares en la tabla por la latencia, que como muchos saben, puede ser fatal para las aplicaciones de mayor interés - no sólo el recreativo, sino sobre todo el educativo y cultural. En la medida en que estos aspectos sean considerados importantes para la evolución de una sociedad - ¿y no deben serlo siempre la educación y la cultura? - estos índices serán una medida del éxito de las políticas públicas en materia de conectividad, y apenas la base sobre la que podrán planearse las políticas públicas en educación y en la promoción de la economía digital.

Una consideración para cerrar: ¿si éstas son las anchuras de banda y condiciones de "performance" de la red para los usuarios domésticos, cuáles son las correspondientes para las redes avanzadas, como las de las RNEI's o NRENs? Seguramente se necesitará hacer un estudio más detallado, pero en primera inspección todos los países avanzados mencionados en el estudio cuentan con redes de investigación que proveen longitudes de onda sobre las cuales se montan comunicaciones de 1 a 10 Gbps. En sus laboratorios se trabaja con tecnologías nuevas para proveer 40 Gbps y 100 Gbps (véase por ejemplo el trabajo que hace en Cambridge el investigador mexicano José Bernardo Rosas Fernández). El factor parece ser de 10,000. Eso significa que incluso en la actualidad, cuando en México las conexiones domésticas de banda ancha son nominalmente de 2 Mbps y normalmente rinden la mitad, la red de investigación debería ser ya de 1 Gbps en sus conexiones a las instituciones (unas 30 veces más que el factor actual).


jueves, enero 31, 2008

Una red avanzada verdadera - Internet 2 en E.U., y por qué nosotros no

Una entrevista sensacional en una revista holandesa de redes nos lleva tras bambalinas de la red Internet 2 en Estados Unidos. La entrevista con Chris Robb, jefe de operación de esa red, nos muestra que la red Abilene original de UCAID ha sido reemplazada completamente por una red híbrida, que combina las mejores cualidades de las redes IP con las capacidades más novedosas de las redes ópticas, en las que es posible reconfigurar dinámicamente circuitos. El rendimiento es sensacional y la flexibilidad que se logra permite nuevas aplicaciones científicas.

La red tiene una capacidad
inicial de 100 Gbps. Las aplicaciones científicas más importantes que prevé Robb incluyen el análisis de datos del LHC (gran colisionador de hadrones, del CERN de Ginebra) y de observaciones astronómicas de gran línea base (suma de múltiples telescopios muy distantes entre sí, que equivale a construir un lente de miles de kilómetros). Las compañías que proveen la capacidad de red (Level 3) y la conmutación (Infinera) están muy orgullosas de su aportación a la ciencia y la educación, y de lo que obtienen en reciprocidad, un mega-laboratorio de investigación para sus productos más avanzados.

¿Cuál es la situación equivalente en México? Hace unos 9 años construimos la red Internet 2 mexicana, en CUDI, con una aportación de anchura de banda de 155 Mbps en el backbone, y enlaces a cada universidad miembro de 34 Mbps nominales (menos de 30 después del "overhead" de ATM). En 2008, hemos crecido de 8 fundadores a más de 170 miembros y la red... sigue siendo la misma.

En algunas de las instituciones miembros realizamos investigaciones conjuntas con los mejores radiotelescopios del mundo, con el mismo CERN, con el Observatorio Pierre Auger (al que proveemos de software crítico para su operación y análisis de datos, del que resultó un descubrimiento notable anunciado en México apenas la semana pasada), y la encontramos asfixiada en sus comunicaciones por la situación de la red de Internet 2. En el caso de Auger, no se puede distribuir eficazmente el software a los laboratorios participantes, por las limitaciones de la red. Desde luego son muchas más las aplicaciones importantes de nuestra red, basadas en buena ciencia y buena educación, que están igualmente afectadas.

Para agravar más la situación, la conexión directa a Europa que habíamos logrado a través de la Red CLARA está suspendida y volvemos a tener que hacer saltos por E.U., debido a la combinación del retiro de parte del financiamiento y el altísimo, impagable precio de los enlaces comerciales.

¿Habrá algunas compañías y entidades de gobierno en México que vuelvan los ojos hacia la situación de las redes de educación e investigación que son el fluido vital del desarrollo de la academia?